sábado, 29 de julio de 2017

La Puntilla - 29 de julio de 2017 - EL PLACER DE RECORDAR


EL PLACER DE RECORDAR

Vivir es también recordar, y, de hecho, recordar es volver a vivir...

Cuando uno ha acumulado ya en su vida años, recuerdos, fechas y personas, recordar es , a la vez, un auténtico placer. 

Es cierto que no podemos vivir de nostalgias, ni del melancólico cualquier tiempo pasado fue mejor, pero también lo es que para seguir avanzando no se puede menospreciar ni olvidar todo lo bueno y positivo que se ha vivido.

En el recuerdo queda siempre el gran bagaje de personas positivas y decisivas que han jugado un papel importante en la vida de cada cual. 

Somos, muchas veces, fruto de las posibilidades y facilidades que otros nos aportaron.

Por eso, recordar no es sólo un placer, sino, a la vez, la expresión de nuestro  más profundo agradecimiento.

En la reflexión veraniega es muy conveniente dedicar un tiempo, frente al mar, o en la cima de una montaña, a enumerar las personas y los acontecimientos que han jugado un papel importante en nuestras vidas. Porque se lo merecen.


viernes, 21 de julio de 2017

La Puntilla - 23 de julio de 2017 - DILEMAS


DILEMAS

La historia del comportamiento humano nos hace ver que nos movemos constantemente entre una serie de dilemas.

El diccionario nos define el término: dilema: situación en la que es necesario elegir forzosamente entre entre dos opciones contrarias...

Ya Shakespeare, el famoso dramaturgo inglés, nos enfrentó al famoso ser o no ser, y cada uno, en definitiva, intenta ir concretando en su vida en cómo quiere ser, o cómo no quiere ser...

Hoy, por ejemplo, es muy frecuente encontrar, entre los gestores públicos y también entre dirigentes religiosos, quienes se mueven en el dilema del sometimiento o el servicio; la sumisión o la cercanía y el acompañamiento en la igualdad.

Prohibir, amenazar y castigar son recursos propios de quienes han optado ser y crecer a costa de los demás, mientras que comprender, dialogar y perdonar, si cabe, son actitudes de quienes tienen conciencia de ser como y con los demás.

Hay una frase terrible que afirma que toda vida vive a costa de matar otras vidas... Si realmente esto llega a ser así, la deshumanización habrá completado su ciclo. Y tal vez no estemos muy lejos de conseguirlo...

Triste dilema el que tiene que escoger entre ser, para los demás, un lobo o un cordero...

lunes, 17 de julio de 2017

La puntilla - 16 de julio de 2017 - Frente al mar



Frente al mar

La pausa veraniega suele dar pie para situarse frente al mar. Y en actitud contemplativa pueden generarse reflexiones muy provechosas y aprovechables.

Del mar, por ejemplo, suelen llamar la atención, entre otras, tres innegables realidades:

– su inmensidad
– la constantes idea y venida de las olas junto a la orilla;
– y el hecho de dar albergue cuantos desean ser sus huéspedes: bañistas,veleros, o pescadores, aparte de la fauna y flora marinas.

La inmensidad le debiera servir a quien lo contempla para adquirir más y mejor conciencia de los verdaderos límites del ser humano;

el movimiento de las olas puede ser el prototipo de la vida, toda ella llena de caminos que van y vienen;

y el hecho de que el mar sea la casa común de tan variados habitantes es la mejor imagen de un mundo donde todos debiéramos sentirnos acogidos.

Situarse frente al mar puede dar lugar, sin duda, a interesantes y sugerentes pensamientos.

Inmenso es Dios como el mar,
sin límites ni barreras:
va y viene sin cesar
y sacia mis esperas.

Leve y libre es su llegar,
más acá y más allá de fronteras,
y yo ansío en mi cantar
que me inunde el pleamar.

Y si, por ensimismado,
llegara un día el olvido, 
quedará en verso cantado,

que no es sino debido
al frágil acantilado
de mi yo empequeñecido.






sábado, 8 de julio de 2017

La Puntilla - 9 de julio de 2017 - LA PALABRA


LA PALABRA

¡Cuántas veces, en momentos sombríos, habrá retornado a nuestra mente y a nuestro corazón el inolvidable verso de Blas de Otero "si he perdido la voz en la maleza, me queda la palabra"...

Pero la palabra hay que cuidarla con mucho cariño y coherencia, pues es bien sabido que buenas palabras y ruines hechos, engañan a sabios y a necios...

Hoy, en medio de tanta palabrería vana, asoma más que nunca la contradicción entre lo que se dice y lo que se hace. Palabra de miel y obra de hiel, o palabra de almíbar y hecho de acíbar, son hechos demasiado patentes en los seres humanos contradictorios.

Las palabras tienen alma y es preciso cuidarlas, ya que palabras sin pensamiento, puro viento; o, lo que es  lo mismo, palabras vanas, ruido de campanas...

Y encontramos, además, otro hecho mucho más patente y es que muchas palabras se tergiversan de tal manera que se quedan vacías de contenido. ¿Quién no ha oído, por ejemplo, denominar a la bondad como disfraz de tontos,; o beateria a la religiosidad; alta estima, al orgullo; o ilusión de cobardes, a la esperanza?... O, lo que aún es peor, afirmar que el amor es simplement pura atracción química...

Blas de Otero dijo también: si he sufrido la sed, el hambre, todo lo que era mío y resultó ser nada. Si he segado las sombras en silencio, me queda la palabra...

La gran suerte, además, es que todavía para muchos la palabra es tan sagrada que merece ser escrita con mayúscula...



sábado, 1 de julio de 2017

La Puntilla - 2 de julio de 2017 - APOROFOBIA



APOROFOBIA

Adela Cortina, catedrática de Ética en la Universidad de Valencia, acaba de publicar un libro bajo el título de Aporofobia, el rechazo al pobre. Un desafío para la democracia, que merece una pausada reflexión.

La palabra Aporofobia (del griego, aporos, pobre; i fobos, rechazo o desprecio) fue acuñada por la propia Adela Cortina, en los años 90, como un matiz de la palabra xenofobia (que significa rechazo al extranjero), y es que la eminente profesora afirma que no todos los extranjeros molestan por igual...

A los turistas y a los que vienen cargados de petrodólares, por ejemplo, los admitimos con alegría, mientras que los inmigrantes y los refugiados son rechazados, pero no porque sean extranjeros, sino sobre todo porque son pobres...

Trump, en Estado Unidos, pone muros a los pobres mejicanos, pero no a los ricos canadienses...

Los seres humanos funcionamos excesivamente según nuestras filias (aceptamos personas o realidades que nos interesan), o según nuestras fobias (personas o realidades de las que recelamos o rechazamos), y esto no siempre es acertado.

El neoliberalismo, que provoca cantidades inmensas de inmigrantes y refugiados, tiene especial interés en hacernos creer que el pobre es el único culpable de su pobreza, y por ello ha de ser rechazado.

Facundo Cabral, el gran cantante argentino cantaba una expresiva canción cuyo estribillo había aprendido de su abuela y que decía: pobrecito mi patrón piensa que el pobre soy yo... 

¡Qué tremendo error el de los que piensan que la pobreza solamente se mide en carencia de bienes materiales! Hay una riqueza interior que no tiene precio, y desde esa riqueza la aporofobia es totalmente rechazable... 



  

sábado, 24 de junio de 2017

La Puntilla - 25 de junio de 2017 - Si tuviera un trozo de vida...



Si tuviera un trozo de vida...

Revolviendo papeles, me he dado de bruces con un supuesto escrito de Gabriel García Márquez, datado el año 2013,que inundó las redes comunicativas de todo el mundo.

Por razones de salud (un càncer linfático), el laureado escritor se despedía de la vida pública y enviaba a sus amigos una carta de despedida.

El sorprendente y emotivo texto dio lugar a toda clase de especulaciones, y no faltaron, naturalmente, quienes erigiéndose en pontífices del pensamiento indicaran rotundamente que aquellas palabras no eran del escritor colombiano. Una vez más se imponía el incierto criterio de juzgar las cosas no por lo que se dice o hace, sino por quien las dice o las hace. 

A mí, naturalmente, no me importa si aquel texto lo escribió o no García Márquez; y lo que sí he vuelto a recordar, cuando lo he tenido una vez más ante mis ojos, es que me sorprendió la insistencia con que el autor de aquellos pensamientos repetía la coletilla si tuviera un trozo de vida... en contraposición a quienes la tenemos todavía bien plena. 

El texto,por ejemplo, decía:

- si Dios me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero, en definitiva, pensaría todo lo que hago;

– si yo tuviera un trozo de vida no dejaría pasar un solo instante sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. 

Me quedo con estos dos pensamientos y me pregunto: ahora que podemos decir que tenemos todavía una vida en plenitud, ¿por qué no vivir y practicar estos dos compromisos? Pensar lo que hacemos y amar lo que amamos.

No esperemos al final para aprender a vivir. 

Vivir es una asignatura que hay que aprobar cada día.


sábado, 17 de junio de 2017

La Puntilla, 18 de junio de 2017 - ACTITUDES FRENTE A LA CULTURA


ACTITUDES FRENTE A LA CULTURA

Soy consciente de que la palabra cultura es un concepto muy complejo, pero para entendernos podemos quedarnos con que cultura es lo que nosotros hacemos con el mundo...

Y a partir de esta definición creo que podemos adoptar una o varias de las siguientes actitudes: -condenar, criticar, consumir, copiar o crear...

Condenar: es evidente que algunos objetos culturales no merecen sino nuestra condena. Pensemos, por ejemplo, en la pornografía, la explotación,  o el terrorismo... Pero limitarse a condenar la cultura existente nos sigue dejando sin nada que ofrecer a cambio.

Criticar: és lógico, por ejemplo, que las bellas artes, la literatura, o el cine, pueden ser objeto de critica, según los gustos u opciones de cada uno.  Pero cuando la crítica por la crítica se convierte en una postura, nos quedamos simplemente pasivos.

Consumir: hay bienes culturales que están para ser consumidos y no cabe ante ellos otra actitud. El acierto, sin embargo, está en la elección. Cada uno consumirá los bienes culturales que respondan a sus preferencias y a su opción de vida.

Copiar: nunca partimos de cero y, por lo tanto, y una buena copia, citando lógicamente su procedencia, es una manera de honrar el trabajo bien hecho.  Pero limitarse a copiar es una postura muy pobre, aunque nos pueda parecer que copiando conseguimos éxito.

Crear: y ésta es, sin duda, la actitud más difícil y la que más se echa a faltar en una sociedad tan necesitada de creatividad. La inquietud creativa ha de ser hoy, más que nunca, objeto de reflexión y de trabajo. Se necesitan creadores. Se necesitan innovadores. Y sólo se crea y se innova desde la libertad. Se necesitan mujeres y hombres libres. Interiormente libres.