Preguntas
inquietantes…
Cuando
alguien decide dedicar un tiempo a pensar sobre lo que observa a su alrededor,
y lo hace con un espíritu constructivo y no solamente desde el derrotismo, es
obvio que, ante preguntas que se le plantean intenta encontrar respuestas y
trazar hojas de ruta propias…
Y he aquí, por ejemplo, algunos interrogantes
de interés que hoy, ante lo que se detecta, deberían ser objeto de reflexión.
Háganlo los pensadores, pero también
cada uno de nosotros, en la medida de lo posible y en lo que nos pueda
corresponder.
1) ¿Cómo afrontar el hecho negativo de
que cada vez más la conciencia individual se convierta en el árbitro supremo de
la verdad y la moralidad?
2) ¿Por qué, por ejemplo, se
menosprecia y pierde interés la referencia a situaciones que son valiosas para
imitar?
3) La tradición, como valor positivo acumulado
a lo largo del tiempo, ¿ha dejado ya de tener valor?
4) La descalificación permanente del
adversario o de quien no piensa como yo ¿es la única vía de confrontación de
ideas y decisiones?
5) ¿La sospecha permanente en relación
a la honestidad de los dirigentes de las instituciones es el único criterio
válido para su valoración?
Como estos cinco son muchos más los
interrogantes sobre los que cabe hacer un reflexión pausada y tranquila para
equilibrar correctamente nuestras valoraciones…
Para hoy ya tenemos materia para
pensar…
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