viernes, 27 de febrero de 2026

La credibilidad no es gratuita. La Puntilla, 28 de febrero de 2026

 

La credibilidad no es gratuita

      Hoy suele ser muy frecuente entre los sociólogos y analistas de la sociedad el hecho de afirmar que estamos ante una crisis profunda de credibilidad.

         No son creíbles, en general, muchos políticos, curas, militares y personas que hablan sin saber de lo que hablan, ni tampoco los que faltan a sus propias palabras y compromisos.

         Todos, naturalmente, en principio, queremos ser creíbles, pero nos olvidamos demasiadas veces de que para merecer credibilidad hacen falta, como mínimo, cuatro principios básicos:

         –ser honestos

         –ser prudentes

         –dominar el tema de que hablamos

         –y comprometerse en lo que exigimos a los demás

     Ser honestos, admitiendo los propios errores y desaciertos; comporta proponer modelos ejemplares, más que ejemplaridades propias.

         Ser prudentes supone no ir por la vida echando en cara los defectos de los demás, sin mirar los propios

         Dominar el tema de que hablamos suele ser una condición indispensable para ofrecer verdadera sensación de credibilidad

         Y, finalmente, para merecer la confianza de los demás es totalmente necesario implicarse en aquello que pretendemos obtener de los otros.

         La credibilidad no es fácil, ni es gratuita. Supone mucho tiempo y esfuerzo para ganarla, y se puede perder con mucha facilidad…

         Y hay credibilidades que una vez se pierden ya no se recuperan… 

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