Aprender
para saber...
Bromeó
Unamuno al decir que saber no ocupa lugar..., pero sí
que ocupa mucho tiempo...
Septiembre,
un año más, nos aboca al comienzo de un nuevo curso, y se supone y espera que
la primera disposición del ser humano sea aprovechar esta nueva oportunidad
para seguir creciendo...
En mis tiempos de estudiante los cursos solían abrirse con
una lección inaugural en la que un docente experimentado nos daba una charla
interesante que fomentara nuestro afán de seguir aprendiendo...
Y es que, en definitiva, inaugurar un nuevo curso es una
llamada al ser humano no solamente a acumular datos, sino, sobre todo, a
interpretarlos; no únicamente a adquirir informacion, sino a saber procesarla;
y no solamente para saber, sino para crecer como personas...
La tareaa de aprender no es fácil. Si sólo oímos, olvidamos;
si recibimos una enseñanza, nos puede, o no, quedar; si nos involucramos en los
contenido, entonces aprendemos... Y una advertencia muy sabia de Aritóteles: lo
que cuesta mucho trabajo adquirir, más se ama...
La
voluntad de aprender es, en definitiva, una elección por parte del ser humano
para saber vivir... El estudio, la experiencia y la observación son elementos
imprescindibles para cambiar lo que queremos cambiar y obtener lo que queremos
conseguir...
Buen curso 2026-2027.