Etica
y estética hoy
El gran dramaturgo y poeta alemán
Johann Wolgang Goethe (1749-1832) escribió un pensamiento muy lúcido que puede
ayudar a oxigenar un poco cada día nuestra vida en situaciones convulsas.
Dice así: Cada
cual, una vez al día, debería escuchar una corta canción, leer una poesía
hermosa, contemplar una bella pintura y decir o escribir unas palabras
hermosas…
Ya sé
que habrá quien diga que esta propuesta es utópica y/o propia de quien pueda
permitirse el lujo de tener tiempo y maneras…, pero vale la pena quedarse con
el deseo del pensamiento del poeta alemán, que no es otro que animarnos a que
no pase ningún día de nuestra vida sin elevar un poco nuestro espíritu…
Los buenos cristianos quizá unifiquen
este deseo de mostrar la existencia del espíritu dedicando unos minutos a la
oración, pero todo ser humano puede también trabajar su espíritu desde la
música, la poesía, la pintura y la palabra…
Una sociedad tan convulsa y
materializada como la nuestra necesita buscar su salvación en la belleza.
El reconocido profesor José María
Valverde se hizo célebre entre sus alumnos porque cuando entraban en sus clases
veían escrito en latín, en la pizarra, su repetido pensamiento: Nula
ética, sine esthetica
(No hay ética, sin belleza)…
Hoy la
ética en nuestra sociedad adolece de la carencia de persones que amen y difundan
ampliamente la belleza…
Y acabo haciendo yo hoy el ejercicio que
proponía Goethe: Una canción: Gracias a la vida, de
Violeta Parra; un poema: La poesía es un arma cargada de
futuro de Blas de Otero; una pintura: La
Anunciación de Fra Angélico; una
palabras: silencio y equilibrio interior…