sábado, 2 de mayo de 2026

Adictos digitales La Puntilla, 2 de mayo de 2026

 

Adictos digitales

 

         Una mirada sobre la actitud de los jóvenes de hoy no suele ser, en general, demasiado prometedora.

         Y una de las causas que los pierde es la tremenda adicción digital de que son víctimas.

         Dondequiera que observas un grupo de jóvenes puedes detectar enseguida la cantidad de imágenes digitales que aturden sus ojos y masajean sus mentes: móviles, tablets, ordenadores portátiles, consolas, etc.; y en todos los aparatos multitud de mensajes: wasaps, titk-tok, correos, blogs, podcasts, películas y una inmensa variedad de imágenes y más imágenes…

         A mí todo esto me hace recordar que en mi juventud alguien me dijo que la vida solía dividirse en tres fases, y que era muy importante vivirlas a fondo las tres: revolución, reflexión y televisión…

        Quien explicaba estas etapas vitales solía decir que la edad joven es la edad propicia para alzarse contra lo que encontraras mal y luchar para mejorarlo; la etapa de reflexión o de madurez, es la de intentar asentar reflexivamente los principios éticos sobre los que has intentado afirmar tu vida; y la denominada televisión es para indicar que en la vejez ya te llegará la hora, si acaso, de poder tener más ocio y descanso.

         Hoy se manipula a la gente joven para que abandone la reflexión y el compromiso para cambiar las cosas y se quede simplemente adormecida de por vida en el mundo de las imágenes…

         Pues cuidado con la profecía del gran científico Albert Einstein:  

        Temo el día en que la tecnología sobrepase la interacción humana…El mundo tendrá una generación de idiotas…

        

        

sábado, 25 de abril de 2026

Etica y estética hoy. La Puntilla, 25 y 26 de abril de 2026

 

Etica y estética hoy

        

         El gran dramaturgo y poeta alemán Johann Wolgang Goethe (1749-1832) escribió un pensamiento muy lúcido que puede ayudar a oxigenar un poco cada día nuestra vida en situaciones convulsas.

         Dice así: Cada cual, una vez al día, debería escuchar una corta canción, leer una poesía hermosa, contemplar una bella pintura y decir o escribir unas palabras hermosas…

        Ya sé que habrá quien diga que esta propuesta es utópica y/o propia de quien pueda permitirse el lujo de tener tiempo y maneras…, pero vale la pena quedarse con el deseo del pensamiento del poeta alemán, que no es otro que animarnos a que no pase ningún día de nuestra vida sin elevar un poco nuestro espíritu…

         Los buenos cristianos quizá unifiquen este deseo de mostrar la existencia del espíritu dedicando unos minutos a la oración, pero todo ser humano puede también trabajar su espíritu desde la música, la poesía, la pintura y la palabra…

         Una sociedad tan convulsa y materializada como la nuestra necesita buscar su salvación en la belleza.

         El reconocido profesor José María Valverde se hizo célebre entre sus alumnos porque cuando entraban en sus clases veían escrito en latín, en la pizarra, su repetido pensamiento: Nula ética, sine esthetica  (No hay ética, sin belleza)…

        Hoy la ética en nuestra sociedad adolece de la carencia de persones que amen y difundan ampliamente la belleza…

         Y acabo haciendo yo hoy el ejercicio que proponía Goethe: Una canción: Gracias a la vida, de Violeta Parra; un poema: La poesía es un arma cargada de futuro de Blas de Otero; una pintura: La Anunciación de Fra Angélico; una palabras: silencio y equilibrio interior…

       

viernes, 17 de abril de 2026

Invitación a leer, invitación a pensar. La Puntilla, 18 de abril de 2026

 

Invitación a leer, invitación a pensar

 

                La semana que hoy se inicia se abre con el deseable horizonte de un brindis a la cultura mediante la compra de un libro, el próximo día 23, en conmemoración de la muerte de Cervantes (23 de abril de 1616), en España, y en la entrañable fiesta de san Jordi, en Catalunya.

         Pero el tema se presta a diversas preguntas y consideraciones.

         ¿No es cierto que están disminuyendo, de manera alarmante, entre nosotros, los lectores de buenos libros en papel?       

         ¿Están arruinando los avances tecnológicos y digitales el libro impreso?

         Por una parte, parece que las estadísticas indican que el hábito lector está subiendo y que en un sesenta y cinco por ciento se sigue prefiriendo el libro de papel frente al medio digital, pero ¿qué tipo de libros se leen en realidad?

         Los problemas en torno al libro siguen estando muy presentes y no es difícil advertir que de la mayoría de libros publicados no se suele vender ni un ejemplar, porque es una barbaridad que lleguen a publicarse hasta noventa mil libros al año…

         Es obvio que, en este ámbito, como en otros, el tema económico está condicionando de manera alarmante las posibilidades de acceso a la cultura. Revísese, por ejemplo, el coste de los libros, y obsérvese cómo las editoriales sólo te publican un libro si te pagas tú la edición…

         Borges, el gran escritor argentino, decía que hay quienes no pueden imaginar un mundo sin pájaros, o un mundo sin agua, y que él era incapaz de imaginar un mundo sin libros…

        Nunca habrá duda sobre que el hecho de que un buen libro invita a pensar y que es el pensamiento el que nos hace verdaderamente más libres…

         Feliz san Jordi…

viernes, 10 de abril de 2026

Clandestinidad moral. La Puntilla, 11 de abril de 2026

 

Clandestinidad moral…

        

         El concepto de clandestinidad, definido en el diccionario como actitud de ocultarse por temor, fue muy bien conocido en nuestro país durante más de treinta décadas por obvias razones políticas; pero hoy podemos afirmar que estamos sufriendo una clandestinidad moral muy preocupante.

         La clandestinidad social o política escondía la conducta por temor a ser represaliado por el gobierno de turno; pero hoy la clandestinidad moral disimula u oculta ideas y conductas por miedo a perder imagen o ser mal vistos por quien no piense igual…

         La definición más exacta podría ser: situación en la que un individuo o grupo vive de acuerdo con sus propios valores y convicciones en secreto, porque éstos entran en conflicto directo con las normas, leyes o moral dominante de su entorno… 

         Y dos suelen ser, básicamente, los ámbitos donde más se expresa esta clandestinidad: en la educación y en la religión…

         ¡Cuántos padres y madres avergonzándose, por ejemplo, de sus opciones en ambos ámbitos de cara a sus hijos…!

         ¡Y cuántos jóvenes desenfadados, generosos y libres en sus opciones, pero atenazados en ciertos temas por una clandestinidad moral ante el temor de ser mal vistos o rechazados…!

         En definitiva, todas las clandestinidades, y sobre todo las morales, tienen su raíz en la mala gestión del gran don de la libertad. Reivindicamos ser libres, pero estamos esclavizados por actitudes que se gestan en nuestro propio interior...

         Ya Erich From, en un memorable libro, nos habló del miedo a la libertad…

        Superémoslo.

        

sábado, 4 de abril de 2026

Gozosa Pascua universal. La Puntilla, 5 de abril de 2026

 

         Mi Puntilla de hoy bebe en las fuentes de un artículo mío publicado hace unos años en plena actividad periodística.

         Celebramos hoy la Pascua hebrea (Pésaj) o el paso de los hebreos, esclavos en Egipto, de la esclavitud a la libertad, así como la Pascua cristiana, el paso de Jesús de la muerte a la vida…

         Con todo, “Pascuas”, en el lenguaje, hay más de una, y aparte de denominar también así la Navidad, se habla también de “Pascua de negros o de los negros” (Epifanía), “Pascua granada” (Pentecostés) y “Pascua de flores o florida”, que es la que hoy se conmemora en el calendario cristiano

         Pascua es una festividad alegre por excelencia, y es este matiz el que se pone de relieve en expresiones “pascuales” como “tener cara de pascua”, sinónimo de persona risueña, satisfecha y bullanguera, o “estar (o irse) más alegre que unas pascuas”, dicho ya utilizado por Cervantes, por ejemplo, en “La Gitanilla”, cuando indica: “cogió de la hucha de la vieja treinta reales, y más rica y más alegre que una Pascua de Flores, fuese a casa del señor teniente…”.

         Con todo, sabido es, también, que “hacerle a uno la Pascua” no es precisamente sinónimo de hacerle regalos o un favor a alguien, sino todo lo contrario: fastidiarle y molestarle. Terminar una frase con las palabras “…y Santas Pascuas…” es, por su parte, signo de conformidad, o de que algo se ha terminado, o se da por zanjado; mientras que el antiguo refrán “Buenas son mangas después de Pascuas” –interpretando o traduciendo “mangas” por “regalos”- indica que bienvenido sea algo que esperábamos, aunque llegue tarde.

         Este año, por suerte para los supersticiosos, la “Pascua florida” ha caído en abril, con lo que cabe esperar con mayor optimismo el futuro, pues “Pascuas marzales, hambres o mortandades”, dicho que reflejaba la creencia de que cuando el “pesaj” caía en marzo, ese año sería de hambre, pestes y guerras...

         Y en Catalunya es la “mona de Pascua” la que se lleva la palma de la originalidad expresiva, por lo que voy a dedicar a ella mi último párrafo.

         Sabido es que la tradición asigna, al que apadrina una criatura, la obligación de obsequiarle, al llegar la Pascua, con algún postre. La costumbre quiere hacer mostrar al padrino que sigue pensando en su ahijada o ahijado.

         Antaño, sin embargo, no era la “mona” el regalo “pascual”, sino un serón de frutas secas, o unos huevos. Más tarde, comenzaron a prepararse unas tortas sobre las que incrustaban tantos huevos como años tenía el ahijado, por lo menos hasta que tuviera una docena. Y a mediados del siglo diecinueve, y al extenderse la producción de pasteles, surgió la idea de los pasteles arquitecturados, sobre los que culminaba la figura burlona de un “mico”… Pero como además de su presencia en la cúspide de las tortas el “mico” solía ir siempre con un plumerito verde surgió la denominación de “monas” a las tortas o pasteles propios de estas fechas, nombre que ha prevalecido hasta hoy.

 

         Amados lectores y lectoras, buena Pascua 2026.

        

domingo, 29 de marzo de 2026

La vida desde el alma. La Puntilla, 29 de marzo de 2026

 

La vida desde el alma

                Comienzo con unos versos de Mario Benedetti que me encantan, Escribió el poeta uruguayo (1920-1009):

Nos enseñaron dessde ninos

cómo se forma un cuerpo:

sus órganos, sus huesos,

sus funciones, sus sitios...

Pero nunca supimos

de qué estaba hecha el alma...

 

         Evoco estas palabras, en el inicio de una semana que, aunque estemos en una sociedad secularitzada y un tanto olvidada de la existència del alma, invita al ser humano, en general, a pensar en propuestas y creencias que transcienden la simple materialidad...

 

         Aristóteles definició el alma como aquello por lo que vivimos, sentimos y pensamos. a la vez que indicaba que es el alma la que refleja la verdadera belleza de una persona...

        

         A nuestro alrededor encontramos a veces personas que nos dicen, en ocasiones, que hay algunos seres que les han robado una parte importante de su alma, como hay también quienes indican que la vida les lleva con el alma rota...

        

         Siempre habrá psicólogos y terapeutas que nos aconsejen que en el silencio del alma recordaremos lo que ella sabe y que un alma conoce muy bien cómo sanarse a sí misma...

 

         Antonio Machado escribió sobre el alma:

        

Monedita que està en la mano

tal vez se deba guardar.

La monedita del alma

se pierde si no se da...

 

         Deseo a todos mis lectores una buena semana para pensar en su alma...

sábado, 21 de marzo de 2026

Felicidad frágil. La Puntilla, 21 de marzo de 2026

 

Felicidad frágil

      Con cierta frecuencia distintos medios de comunicación acercan el micrófono a gente joven de distintas franjas de edad para hacerles la reiterada pregunta: ¿eres feliz?, y luego sacan sus conclusiones sobre el contenido de sus respuestas…

         El tema no es fácil y se presta a conclusiones inciertas y poco matizadas, porque, en primer lugar, el término felicidad es muy complejo y, obviamente, no todas las personas, y menos los jóvenes, lo entienden de la misma manera…

         Personalmente, y en el trato con los jóvenes, prefiero aterrizar mucho más en mis preguntas. Por ejemplo,

         –¿qué factores influyen actualmente en tu vida que te provocan malestar, ansiedad o estrés?

         Y aquí es cuando sus respuestas dejan entrever su verdadera situación.

         Factores como las dificultades para emanciparse, el coste de las viviendas, las precariedades laborales, los salarios muy bajos, los problemas emocionales y de salud mental y las pocas expectativas de futuro son, sin duda, impactos muy negativos para el bienestar de muchos jóvenes.

         Y particularmente negativa es también la influencia negativa de las nuevas tecnologías mal utilizadas o aceptadas como dominantes. No es lo mismo utilizar la tecnología que la tecnología te utilice a ti…

         El impacto de la esclavitud del móvil, por ejemplo, provoca factores como abandono del esfuerzo para la adquisición de conocimientos, empleo del tiempo en visión de imágenes superficiales, dedicación absorbente de tiempo en detrimento del descanso y fomento de la emotividad mediante técnicas de persuasión psicológica…

         Jóvenes, sed críticos…