sábado, 31 de octubre de 2026

Convivir con la muerte La Puntila, 31 de octubre y 1 de noviembre de 2026

 

Convivir con la muerte

 

            Desde la ideología cristiana, el mes de noviembre empieza siempre situando sobre la mesa la realidad de los límites de la vida humana.

         La muerte es una realidad universal e ineludible, y, sin embargo, a los vivientes no nos gusta pensar en ella, ni convivir con ella. Nos cuesta aprender a relacionarnos con su existencia, y preferimos ignorarla.

         Y, de hecho, la historia, la filosofía y la psicología han desarrollado diferentes actitudes para relacionarnos con un hecho que es innegable.

         El buen poeta Miguel Hernández acuñó unos versos memorables sobre la presencia del ser humano en el mundo:

Llegó con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida
.

         Curamos la herida del amor amando y la de vida, viviendo, pero nos vemos incapaces de acabar con la realidad de la muerte...

         Para la ideología existencialista la muerte es fuente de profunda angustia, mientras que el estoicismo y la sabiduría oriental proponen la muerte como un factor natural de la vida…   

         Y desde el punto de vista de las grandes tradiciones religiosas y espirituales, no sólo desde la cristiana, la muerte no se interpreta como un final absoluto, sino como una transición que da paso a otra forma de existencia, o a un encuentro con el Dios de la fe.

         En el campo del pensamiento son muchas las intuiciones y afirmaciones que nos pueden ayudar para afrontar una asignatura que a todos nos gustaría aprobar.

         Me quedo, por ejemplo, con tres pensamientos:

         –La muerte no tiene por qué ser el final de todo; quizá sea el comienzo de algo que todavía no sabemos comprender…

        No sabemos qué hay después de la vida, pero sí sabemos que el amor deja huellas que el tiempo no consigue borrar…

        Quizá no podamos elegir cuánto dura nuestro viaje, pero sí cuánto amor vamos dejando en nuestro camino…

 

domingo, 25 de octubre de 2026

Controvertida ambición La Puntilla, Domingo, 25 de octubre de 2026

 

Controvertida ambición

         A veces los diccionarios, al definir las palabras, ofrecen más de una versión, porque se encuentran con la dificultad de que una misma palabra no siempre es interpretada por todos de la misma manera.

         Y esto sucede, por ejemplo, con la palabra ambición, de la que el diccionario de la Academia ofrece dos definiciones bastante diversas: a) deseo ardiente de conseguir algo, especialmente poder, riquezas, dignidades o fama; y b) cosa que se desea con vehemencia…

        Como puede observarse, por lo tanto, la ambición es, sin duda, uno de los impulsos que más mueve a las personas, pero puede conducirlas a crecer y a superar límites, y/o a esclavizar a los demás en interés propio. Puede ser una actitud que haga crecer a uno mismo, o una actitud que esclavice y margine a los otros.

         Hoy no faltan, por ejemplo, los analistas sociales que afirman que nos hallamos ante una juventud que exige mucho, pero se esfuerza poco. Ambiciona un mundo mejor, pero ni sabe, ni quiere, construirlo con valores y cimientos sólidos…

         A la vez, está claro que para muchos mayores esta denuncia resulta fácil, pero no se puede ignorar que los afanes con que muchos de ellos se mueven son más para obtener poder, y no siempre de manera ejemplar; porque una cosa es la ambición que busca construir y otra, muy distinta, la que sólo busca derribar y pasar por encima de los demás…

         Nietzsche afirmaba, en sentido positivo, que Quien tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo». Y Aristóteles nos enseñó que La ambición alcanza su verdadero valor cuando se convierte en esfuerzo y excelencia...

        Un consejo muy positivo para recordar sobre todo a los jóvenes es que La ambición pregunta siempre cuánto más puede conseguir, mientras que la sabiduría pregunta cuánto de lo ya conseguido merece realmente la pena…

 

viernes, 23 de octubre de 2026

Controvertida ambición. La Puntilla, 24 y 25 de octiubre de 2026

 

Controvertida ambición

         A veces los diccionarios, al definir las palabras, ofrecen más de una versión, porque se encuentran con la dificultad de que una misma palabra no siempre es interpretada por todos de la misma manera.

         Y esto sucede, por ejemplo, con la palabra ambición, de la que el diccionario de la Academia ofrece dos definiciones bastante diversas: a) deseo ardiente de conseguir algo, especialmente poder, riquezas, dignidades o fama; y b) cosa que se desea con vehemencia…

        Como puede observarse, por lo tanto, la ambición es, sin duda, uno de los impulsos que más mueve a las personas, pero puede conducirlas a crecer y a superar límites, y/o a esclavizar a los demás en interés propio. Puede ser una actitud que haga crecer a uno mismo, o una actitud que esclavice y margine a los otros.

         Hoy no faltan, por ejemplo, los analistas sociales que afirman que nos hallamos ante una juventud que exige mucho, pero se esfuerza poco. Ambiciona un mundo mejor, pero ni sabe, ni quiere, construirlo con valores y cimientos sólidos…

         A la vez, está claro que para muchos mayores esta denuncia resulta fácil, pero no se puede ignorar que los afanes con que muchos de ellos se mueven son más para obtener poder, y no siempre de manera ejemplar; porque una cosa es la ambición que busca construir y otra, muy distinta, la que sólo busca derribar y pasar por encima de los demás…

         Nietzsche afirmaba, en sentido positivo, que Quien tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo». Y Aristóteles nos enseñó que La ambición alcanza su verdadero valor cuando se convierte en esfuerzo y excelencia...

        Un consejo muy positivo para recordar sobre todo a los jóvenes es que La ambición pregunta siempre cuánto más puede conseguir, mientras que la sabiduría pregunta cuánto de lo ya conseguido merece realmente la pena…

viernes, 16 de octubre de 2026

Sugerente identificación... La Puntilla, 17 y 18 de actubre de 2026

 

Sugerente identificación...

        

         Entre los educadores, sobre todo de jóvenes, es muy habitual realizar un denominado ejercicio de identificación, en el que se plantea a los alumnos que se identifiquen con una persona, un animal, o cualquier otra realidad, y expresen por qué la han elegido.…

         La lista resulta siempre interesante y a mí, cuando lo hice alguna vez, me llamaron la atención, por ejemplo, identificaciones como éstas:

         –me identifico con una ventana porque me protege de algo que no quiero que entre en mi vida;

         –yo quisiera ser como un pájaro porque observo su libertad y su felicidad;

         –a mí me gustaría ser un llavero con distintas llaves que me permitieran acceder a distintas puertas por abrir;

         –yo me identifico con un tren porque puede llegar a distintas estaciones y lugares, como a mí me agradaría;

         –yo quisiera ser en la vida el agua de un río que experimenta distintas situaciones hasta que llega al mar;

         –en la vida aspiro a ser, simplemente, uno más, sin aprovecharme de nadie…

         La lista podría alargarse y, como reflexión final, siempre se impone un sabio consejo a los participantes: el futuro pertenece, sin duda, a quienes creen en la belleza de sus sueños, pero soñar es gratuito y lo que realmente cuesta es hacer realidad las propias aspiraciones…

         Y hacer realidad los sueños requiere siempre sudor, determinación y trabajo duro. No hay ningún otro secreto.

 

viernes, 9 de octubre de 2026

La difícil intuición. La Puntilla, 10 de octubre de 2026

 

La difícil intuición

         A nadie se le escapa que estamos viviendo momentos difíciles, y frente a ellos surgen, como es lógico, los análisis, las propuestas, los enfados, los desórdenes y el malestar generalizado.

         Y en este clima, naturalmente, es muy difícil dar paso a las intuiciones…

         El diccionario es muy preciso: la intuición es la facultad de comprender las cosas instantáneamente, sin necesidad de razonamiento.

         En un lenguaje más comprensivo podríamos decir que, en definitiva, intuir es hacer caso a nuestro corazón…

         La intuición es un canal de comunicación directo con nuestro interior y cuántas veces habremos experimentado que sabemos algo que no hemos aprendido, ni descubierto, ni experimentado…

         Por eso la intuición es fundamental para nuestra creatividad, y no hacer caso a las intuiciones es ponerse de espaldas a la vida.

         Analizando las biografías de grandes figuras de la historia se descubre que su luz inspiradora fue la intuición de que algo que parecía imposible, o muy difícil, era posible y fue posible...

         En la situación en que nos hallamos, con una calle y unas personas muy alteradas por situaciones sociales muy difíciles, son necesarias, más que nunca, personas que con sus intuiciones nos ayuden a responder con serenidad a los retos que tenemos planteados.

         Alguien escribió que la intuición es el susurro del alma… Y otro dijo: Intuición es eso que sabes que no sabes cómo lo sabes, pero sabes que lo sabes… Hagamos caso a nuestras intuiciones…

 

        

 

domingo, 27 de septiembre de 2026

El engañoso deterioro del lenguaje . La Puntilla, 27 de septiembre de 2026

 

El engañoso deterioro del lenguaje

 

         Estos días andamos un poco alborotados en Catalunya porque el informe PISA 2025 ha denunciado que, entre otros factores, el grado de comprensión lectora de nuestros alumnos es bastante deficiente…

         El tema, naturalmente, es preocupante, pero aún lo es mucho más el hecho de que al lenguaje se le manipule y deteriore de tal manera que se pretenda tergiversar el significado real de las palabras.

         Pongamos varios ejemplos ya denunciados, entre otros, por el buen periodista y escritor Eduardo Galeano.

         Al capitalismo lo llamamos economía de mercado; al imperialismo, globalización; y a los países víctimas del imperialismo, países en vías de desarrollo…

        A las personas oportunistas, las denominamos pragmáticas; a los pobres, personas de escasos recursos; al patrón que despide sin explicaciones, flexibilidad del mercado laboral.

        Si los ladrones son de buena familia, son cleptómanos; si una persona es negra, es de color; si tiene cáncer o sida, es una persona de larga enfermedad…

        Los muertos en acciones de guerra son bajas militares; las innumerables víctimas de los bombardeos son daños colaterales…

        Y es que una buena y auténtica comprensión lectora supone no sólo entender qué significa lingüísticamente la palabra, sino en qué situación es dicha e interpretada.

         Y a eso suelen colaborar poco, o demasiado parcialmente, los profesores…

       

viernes, 25 de septiembre de 2026

El engañoso deterioro del lenguaje . La Puntilla, 26 de septiembre de 2026

 

El engañoso deterioro del lenguaje

 

         Estos días andamos un poco alborotados en Catalunya porque el informe PISA 2025 ha denunciado que, entre otros factores, el grado de comprensión lectora de nuestros alumnos es bastante deficiente…

         El tema, naturalmente, es preocupante, pero aún lo es mucho más el hecho de que al lenguaje se le manipule y deteriore de tal manera que se pretenda tergiversar el significado real de las palabras.

         Pongamos varios ejemplos ya denunciados, entre otros, por el buen periodista y escritor Eduardo Galeano.

         Al capitalismo lo llamamos economía de mercado; al imperialismo, globalización; y a los países víctimas del imperialismo, países en vías de desarrollo…

        A las personas oportunistas, las denominamos pragmáticas; a los pobres, personas de escasos recursos; al patrón que despide sin explicaciones, flexibilidad del mercado laboral.

        Si los ladrones son de buena familia, son cleptómanos; si una persona es negra, es de color; si tiene cáncer o sida, es una persona de larga enfermedad…

        Los muertos en acciones de guerra son bajas militares; las innumerables víctimas de los bombardeos son daños colaterales…

        Y es que una buena y auténtica comprensión lectora supone no sólo entender qué significa lingüísticamente la palabra, sino en qué situación es dicha e interpretada.

         Y a eso suelen colaborar poco, o demasiado parcialmente, los profesores…