viernes, 6 de marzo de 2026

Día internacional de las mujeres - La Puntilla, 7 de marzo de 2026

 

Día internacional de las mujeres

       Un año más, el 8 de marzo pone en el candelero las reivindicaciones de las mujeres no sólo en el ámbito laboral, sino en todos los sectores que posibiliten su igualdad de derechos en relación con los hombres.

         Y aprovecho esta Puntilla para hacer un pequeño homenaje a una gran mujer luchadora que pude conocer a raíz de mis viajes a Latinoamérica. Se trata de la nicaragüense Gioconda Belli, hoy con nacionalidad española y residente en Madrid, gran escritora y con un pasado de gran compromiso reivindicativo.

         Nacida en Managua el año 1948 y luchadora contra la dictadura de Somoza, se integró en el Frente Sandinista, y tuvo que exiliarse a Costa Rica.

         En 1979, y tras el triunfo de los sandinistas, se integró en el nuevo gobierno, en el que ocupó algunos cargos, hasta que, en el año 1993, tuvo que exiliarse, de nuevo, por desavenencias con Daniel Ortega, quien incluso le quitó la nacionalidad nicaragüense y le confiscó sus propiedades.

         Belli se exilió a Chile y obtuvo la nacionalidad chilena, y desde el año 2024 le fue otorgada la nacionalidad española y vive en Madrid, dedicándose a una gran obra literaria y manteniendo plenamente su posición reivindicativa revolucionaria.

         Un periodista, en una ocasión, le preguntó:

         –¿Qué es ser revolucionaria?

         Y ella contestó:

         –Tener audacia para pensar diferente…

         Y es que, en efecto, las revoluciones no son cambios que suceden de un día para otro, sino que, como cantaba Labordeta, legítimas aspiraciones que hay que forjarlas para que puedan ser…

 

viernes, 27 de febrero de 2026

La credibilidad no es gratuita. La Puntilla, 28 de febrero de 2026

 

La credibilidad no es gratuita

      Hoy suele ser muy frecuente entre los sociólogos y analistas de la sociedad el hecho de afirmar que estamos ante una crisis profunda de credibilidad.

         No son creíbles, en general, muchos políticos, curas, militares y personas que hablan sin saber de lo que hablan, ni tampoco los que faltan a sus propias palabras y compromisos.

         Todos, naturalmente, en principio, queremos ser creíbles, pero nos olvidamos demasiadas veces de que para merecer credibilidad hacen falta, como mínimo, cuatro principios básicos:

         –ser honestos

         –ser prudentes

         –dominar el tema de que hablamos

         –y comprometerse en lo que exigimos a los demás

     Ser honestos, admitiendo los propios errores y desaciertos; comporta proponer modelos ejemplares, más que ejemplaridades propias.

         Ser prudentes supone no ir por la vida echando en cara los defectos de los demás, sin mirar los propios

         Dominar el tema de que hablamos suele ser una condición indispensable para ofrecer verdadera sensación de credibilidad

         Y, finalmente, para merecer la confianza de los demás es totalmente necesario implicarse en aquello que pretendemos obtener de los otros.

         La credibilidad no es fácil, ni es gratuita. Supone mucho tiempo y esfuerzo para ganarla, y se puede perder con mucha facilidad…

         Y hay credibilidades que una vez se pierden ya no se recuperan… 

domingo, 22 de febrero de 2026

Preguntas inquietantes. La Puntilla. 22 de enero de 2026

 

Preguntas inquietantes…

       Cuando alguien decide dedicar un tiempo a pensar sobre lo que observa a su alrededor, y lo hace con un espíritu constructivo y no solamente desde el derrotismo, es obvio que, ante preguntas que se le plantean intenta encontrar respuestas y trazar hojas de ruta propias…

         Y he aquí, por ejemplo, algunos interrogantes de interés que hoy, ante lo que se detecta, deberían ser objeto de reflexión.

         Háganlo los pensadores, pero también cada uno de nosotros, en la medida de lo posible y en lo que nos pueda corresponder.

         1) ¿Cómo afrontar el hecho negativo de que cada vez más la conciencia individual se convierta en el árbitro supremo de la verdad y la moralidad?

         2) ¿Por qué, por ejemplo, se menosprecia y pierde interés la referencia a situaciones que son valiosas para imitar?

         3) La tradición, como valor positivo acumulado a lo largo del tiempo, ¿ha dejado ya de tener valor?

         4) La descalificación permanente del adversario o de quien no piensa como yo ¿es la única vía de confrontación de ideas y decisiones?

         5) ¿La sospecha permanente en relación a la honestidad de los dirigentes de las instituciones es el único criterio válido para su valoración?

         Como estos cinco son muchos más los interrogantes sobre los que cabe hacer un reflexión pausada y tranquila para equilibrar correctamente nuestras valoraciones…

         Para hoy ya tenemos materia para pensar…

          

 

        

viernes, 20 de febrero de 2026

Preguntas inquietantes... La Puntilla, 21 de febrero de 2026

 

Preguntas inquietantes…

       Cuando alguien decide dedicar un tiempo a pensar sobre lo que observa a su alrededor, y lo hace con un espíritu constructivo y no solamente desde el derrotismo, es obvio que, ante preguntas que se le plantean intenta encontrar respuestas y trazar hojas de ruta propias…

         Y he aquí, por ejemplo, algunos interrogantes de interés que hoy, ante lo que se detecta, deberían ser objeto de reflexión.

         Háganlo los pensadores, pero también cada uno de nosotros, en la medida de lo posible y en lo que nos pueda corresponder.

         1) ¿Cómo afrontar el hecho negativo de que cada vez más la conciencia individual se convierta en el árbitro supremo de la verdad y la moralidad?

         2) ¿Por qué, por ejemplo, se menosprecia y pierde interés la referencia a situaciones que son valiosas para imitar?

         3) La tradición, como valor positivo acumulado a lo largo del tiempo, ¿ha dejado ya de tener valor?

         4) La descalificación permanente del adversario o de quien no piensa como yo ¿es la única vía de confrontación de ideas y decisiones?

         5) ¿La sospecha permanente en relación a la honestidad de los dirigentes de las instituciones es el único criterio válido para su valoración?

         Como estos cinco son muchos más los interrogantes sobre los que cabe hacer un reflexión pausada y tranquila para equilibrar correctamente nuestras valoraciones…

         Para hoy ya tenemos materia para pensar…

          

 

        

viernes, 13 de febrero de 2026

Ruidos que aturden... La Puntilla, 14 de febrero de 2026

 

Ruidos que aturden…

         Leo una entrevista a Raimon, el cantautor valenciano, hoy en la plenitud de sus 85 años; y él, que afirmaba, en una de sus canciones, que venía de un silencio, afirma que ahora, paradójicamente, estamos todos envueltos y aturdidos por el ruido…

            Y es que, en efecto, el ruido es hoy una de las metáforas más elocuentes para definir lo que está sucediendo a nuestro alrededor…

         Los ruidos, por definición, suelen impedirnos escuchar lo que es esencial, y esto es lo que nos ocurre hoy por la presencia de cuatro clases de ruidos que nos invaden: el ruido digital, el ruido informativo, el ruido social, y el ruido interior…

         El ruido digital, sin duda, está destrozando la profundidad, la cultura y el pensamiento de demasiadas mentes juveniles…

         El ruido informativo, por exceso y por defecto; por manipulación y por superficialidad, sacude la capacidad de análisis de los hechos…

         El ruido social pretende, sin duda, que las personas puedan vivir, trabajar, amar o producir no de acuerdo con sus propias elecciones, sino las de quien maneja el mundo…

         Y si al ruido interior no le damos espacios para acallarlo en el silencio y la reflexión, nos lleva con frecuencia por sendas de improvisaciones no deseadas, ni elegidas…

         Los ruidos, en general, suelen ir disfrazados para aturdirnos y no ser nosotros mismos; pero, en definitiva, el secreto final para superarlos estriba en la decisión de escucharlos o no, de aceptarlos o no…

         Los ruidos silencian la creatividad…

 

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viernes, 6 de febrero de 2026

Frente a la adversidad. La Puntilla, 7 de febrero de 2026

 

Frente a la adversidad

 

            Hablábamos en grupo sobre la adversidad y alguien recordó un pensamiento de Nietzsche: lo que no te mata, te hace más fuerte…

        Hoy, sobre todo entre los jóvenes, las adversidades no tienen demasiada buena aceptación.

         Existe un exceso de considerarse víctimas y poco convencimiento de que las dificultades, en vez de paralizarnos, han de ser un estímulo para fortalecernos…

         Esta situación está presente hoy más que nunca en nuestra sociedad y se necesita una profunda reflexión para superarla.

         Por ello, para paliar con las adversidades que la vida nos aporta y empoderarnos frente a ellas, bueno será considerar, entre otros, algunos pensamientos:

         –los inicios difíciles en un trabajo, o en una decisión tomada, pueden ser, sin duda, una gran fuente de esfuerzo y superación;

         –la existencia de múltiples adversidades a nuestro alrededor anula el falso pensamiento de que sólo nosotros pasamos por estas situaciones…

         –la expresión tantas veces escuchada de –por qué a mí- muestra el desconocimiento de que la vulnerabilidad en una o otra situación es común a todos los mortales…

         –los golpes de adversidad suelen ser amargos, pero nunca estériles…

         Y acabo, como empecé, con otra cita de Nietzsche: aquel que tiene un por qué para vivir, puede soportar casi siempre cualquier cómo…

        Pues adelante, con paso firme…

       

 

viernes, 30 de enero de 2026

Publicidad invasora. La Puntilla, 31 de febrero de 2026

 

Publicidad invasora…

 

       La invasión publicitaria que sufrimos los miembros de sociedades    regidas por el mercantilismo y las leyes de la oferta y la demanda está llegando a límites más que detestables…

         Una de las últimas desafortunadas sorpresas, por ejemplo, es que al enchufar la 1 de televisión española nos tengamos que tragar, queramos o no, de dos a tres anuncios por narices…

         Y no digamos la invasión publicitaria que sufren los móviles, con la aparición permanente, sin comerlo ni beberlo, de anuncios que, bajo amenazas de que deje de funcionar el aparato, te ofrecen, pagando naturalmente, una serie de servicios de dudosa necesidad…

         Hablemos, asimismo, también de las continuadas llamadas a teléfonos fijos para ofrecerte servicios de necesidad básica (gas y electricidad, por ejemplo, o para venderte apoyos a instituciones, por no hablar de los bombardeos de llamadas de teléfonos basura, plagados de timos y ofertas falsas. 

         Puedo entender que una publicidad ética y no manipulada o anclada en la mentira, puede ayudar a un consumo inteligente de los servicios, pero no es éste el caso de mucha de la publicidad que nos invade.

         Unos de los grandes déficits de nuestra sociedad actual es el enorme vacío cultural que existe; y en el caso de la televisión, por ejemplo, que puede ser un buen soporte cultural, ¿cuántos buenos programas no son vistos en su totalidad por los amplios espacios publicitarios con que se ven interrumpidos?

         En definitiva, pues, pregunto: ¿no hay quien regule un poco esta invasión publicitaria, tan contraria muchas veces a la ética y a la cultura?

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