viernes, 30 de enero de 2026

Publicidad invasora. La Puntilla, 31 de febrero de 2026

 

Publicidad invasora…

 

       La invasión publicitaria que sufrimos los miembros de sociedades    regidas por el mercantilismo y las leyes de la oferta y la demanda está llegando a límites más que detestables…

         Una de las últimas desafortunadas sorpresas, por ejemplo, es que al enchufar la 1 de televisión española nos tengamos que tragar, queramos o no, de dos a tres anuncios por narices…

         Y no digamos la invasión publicitaria que sufren los móviles, con la aparición permanente, sin comerlo ni beberlo, de anuncios que, bajo amenazas de que deje de funcionar el aparato, te ofrecen, pagando naturalmente, una serie de servicios de dudosa necesidad…

         Hablemos, asimismo, también de las continuadas llamadas a teléfonos fijos para ofrecerte servicios de necesidad básica (gas y electricidad, por ejemplo, o para venderte apoyos a instituciones, por no hablar de los bombardeos de llamadas de teléfonos basura, plagados de timos y ofertas falsas. 

         Puedo entender que una publicidad ética y no manipulada o anclada en la mentira, puede ayudar a un consumo inteligente de los servicios, pero no es éste el caso de mucha de la publicidad que nos invade.

         Unos de los grandes déficits de nuestra sociedad actual es el enorme vacío cultural que existe; y en el caso de la televisión, por ejemplo, que puede ser un buen soporte cultural, ¿cuántos buenos programas no son vistos en su totalidad por los amplios espacios publicitarios con que se ven interrumpidos?

         En definitiva, pues, pregunto: ¿no hay quien regule un poco esta invasión publicitaria, tan contraria muchas veces a la ética y a la cultura?

          Final del formulario

 

viernes, 23 de enero de 2026

Lecciones de un filósofo - La Puntilla. 24 de enero de 2026

 

Lecciones de un filósofo…

        

         He escrito en más de una ocasión que el hecho de quitar la asignatura de filosofía de los planes de estudio me parece una nefasta barbaridad cultural.

         Esta semana, por ejemplo, he leído un espléndido artículo sobre el pensamiento de Edgar Morin, un filósofo y sociólogo francés, de 104 años de edad, que es uno de los grandes pensadores actuales.

         Y de las muchas afirmaciones suyas que podrían ayudar sobre todo a los jóvenes me quedo, en primer lugar, por ejemplo, con su pensamiento sobre la inteligencia artificial, hoy tan totémica entre la juventud…

         Dice Morin: hoy la inteligencia artificial puede dar miedo, pero yo temo, sobre todo, la inteligencia humana superficial… Sin un pensamiento profundo, ético y complejo, la tecnología deja de ser una herramienta al servicio del ser humano para convertirse en un atajo que debilita su responsabilidad y su capacidad de juicio…

         ¡Cuánta verdad encierran estas palabras!

         El filósofo francés tiene claro, por otra parte, cuáles son los peligros, entre otros, que hoy amenazan a la humanidad: la proliferación de armas nucleares, el estallido de los fanatismos, la degradación de la biosfera y una economía dominada por una especulación desenfrenada…

            Harían muy bien, por lo tanto, sobre todo los jóvenes, nutrirse de la filosofía de este veterano pensador que, preguntado por las distintas fases de su vida, afirma: conservo la curiosidad de la infancia, las aspiraciones de la adolescencia, la responsabilidad del adulto y ahora, ya anciano, intento nutrirme de la experiencia de todas las edades que he atravesado…

        Son muy buenos caminos

               

viernes, 16 de enero de 2026

Escuchar el silencio interior... La Puntilla, 17 de enero de 2026

 

Escuchar el silencio interior…

       Me ha sorprendido gratamente que entre los libros más vendidos en la pasada Navidad se halla el escrito por el gran pensador surcoreano Byung Chul Han, premio Príncipe de Asturias 2025 de Comunicación y Humanidades, con el título de Sobre Dios. Pensando con Simone Weil…

         El libro es un profundo diálogo entre el autor y la mística e intelectual francesa, muerta a los 34 años, quien afirmaba que no hay dicha comparable al silencio interior…

        Pero si escojo hoy este tema para mi Puntilla no es, como dijo alguien, tanto para hablaros de este libro… sino de su autor y haceros llegar el profundo análisis que hace de la sociedad actual.

         Los seres humanosdice- somos, cada vez más, esclavos de un mundo que se ha convertido en un mercado en el que cuentan más el dinero y las mercancías que las personas; somos víctimas de unas redes sociales que ofrecen vulgaridad, agresividad y odio, y somos también esclavos de una denominada democracia que, falta de ética, carece de contenido y hace posible, por ejemplo, que la brecha entre pobres y ricos sea cada vez mayor…

         Hoy hay, además, una profunda crisis de fe religiosa, y cuando se le pregunta por qué a Chul Han, que es católico y que coincide en gran parte con el pensamiento de Simone Weil, afirma que el ser humano ha perdido la capacidad de escucharse interiormente, aturdido por el ruido atronador de la comunicación…

         Y no deja de ser curioso que cuando los analistas sociales interpretan una relativa vuelta a la fe por parte de algunas personas, sobre todo jóvenes, suelen citar haber leído a Byung Chul Han, natural de Seúl, que a los 22 años emigró a Alemania, donde permanece en la actualidad, y que, a sus 66 años, ha escrito ya 32 libros y es profesor en la Universidad de Berlín.

 

viernes, 9 de enero de 2026

La necesaria fraternidad - La Puntilla, 10 de enero de 2026

 

La necesaria fraternidad

 

         El comienzo de un nuevo año siempre trae consigo la posibilidad y la necesidad de preguntar-se ¿cómo será este 2026?

         Pero este interrogante no puede ser respondido solamente desde el azar, la suerte o los deseos de cada uno, sino desde la disposición personal y, sobre todo, desde la situación en que se encuentra la sociedad en que estamos inmersos.

         Y la verdad es que una rápida ojeada a nuestro entorno no resulta demasiado esperanzadora si tenemos en cuenta que en el orden mundial parece imponerse la ley del más fuerte, los derechos humanos vuelan por los aires y la economía impone su ley más salvaje…

         Una lectura de la breve, pero profunda carta del obispo de san Feliu de Llobregat a los reyes magos, tan difundida y que puede leerse en las redes sociales, muestra que hay elementos más que suficientes para ponerse las pilas si no queremos naufragar…

         Cuando todo lo que consideramos justo y necesario para que las personas, hombres y mujeres, puedan vivir dignamente como seres humanos se tambalea, es urgente encender la alarma.

         La denominada Revolución francesa, en su momento (1789-1799), salió a la calle con el eslogan de libertad, igualdad y fraternidad, valores que se consideran fundamentales para una vida en democracia, pero hoy estos valores los vemos profundamente deteriorados en muchos lugares de la tierra.

         Por todo lo expuesto, yo le pediría, sobre todo, al año 2026 que de los tres valores trabajemos más profundamente la fraternidad, que siempre tiene que ir más allá de sexo, raza, creencias e ideologías…

         Porque, ¿cómo puedo llamar hermano, hermana, a una persona a la que margino, exploto o desprecio?

        

viernes, 2 de enero de 2026

Generaciones jóvenes... La Puntilla, 3 de enero de 2026

 

Generaciones jóvenes...

         De un tiempo a esta parte se ha puesto de moda calificar a las generaciones jóvenes por sus años de nacimiento; y los sociólogos hablan, por ejemplo, de la generación alfa y de la generación zeta...

        Una generación se considera un período de tiempo entre 15 y 20 años, y la generación alfa sería la de las personas que tienen hoy de 14 a 25 años; mientras que la generación zeta, sería la de quienes tienen entre 25 a 40 años.

         Estas son, pues, hoy las dos generaciones jóvenes de quienes más se habla, y no deja de ser curioso observar las características que las definen, dado que constituyen el mejor ámbito de esperanza en relación a la construcción de una sociedad mejor.

         De la generación alfa, de 14 a 25 años, cabe destacar que está plenamente inmersa en las plataformas digitales y que el uso de la inteligencia artificial es para ellos de uso cotidiano; pero tienen en contra la excesiva dependencia tecnológica y el impacto que esta dependencia tiene en la salud mental y en la socialización…

         De la generación zeta, de 25 a 40 años, en la cual muchos analistas confían tal vez desmesuradamente, cabe señalar que ya nació en pleno crecimiento digital, que tienen más o menos conciencia, para bien o para mal, de la complejidad de los temas políticos y sociales, que suelen interesarse por el medio ambiente y la salud mental, y son consumidores permanentes de contenidos cortos, servidos por Reels, Ttik-Toks, WhatsApps, YouTubs etc., a la vez que prefieren el trabajo remoto, más que el presencial… 

         Recientemente, por ejemplo, he observado que estas características son cada vez más analizadas y he oído a más de un político o analista social o religioso poner sus mejores esperanzas en la generación zeta… A ver si nos trae un mejor 2026 para todos…

       

viernes, 19 de diciembre de 2025

Pros y contras de la Navidad . La Puntilla,, 20 de diciembre de 2025

 

Pros y contras de la Navidad...

         Las fiestas y celebraciones navideñas son siempre objeto de reiterados análisis por parte de los comentaristas sociales, dedicados a destacar los pros y los contras de estos festejos…

         Se ha hablado, con frecuencia, y se volverá a hablar este año, sin duda, de los rechazos, temores, angustias y hastíos de estas celebraciones, así como de la bondad, la alegría, los ritos y las compras tan abundantes estos días…

         Por una parte, el solsticio de invierno, con las noches más largas del año, no convida a mejorar nuestro estado de ánimo, y no es casual, entre otras cosas, que intentemos suplir la oscuridad con una explosión de luces por doquier, para mejorar, siquiera, nuestro permanente temor a la oscuridad…

         Y no nos podemos olvidar de que, a pesar de que se magnifica el relieve, en muchas familias, de las cenas y comidas de estos días, no faltaran las situaciones en las que en torno a la mesa faltaran, sin duda, seres queridos recientemente fallecidos, a la vez que no será posible ahogar el hambre y la pobreza en muchos hogares del mundo…

         Y si miramos a la posibilidad de que para muchos estos días serán de vivencia religiosa y afianzamiento del misterio de Dios, tampoco cabe lanzar las campanas al vuelo en una sociedad ampliamente deshumanizada como es la nuestra

         Con todo, y más allá de lo expresado, no cabe duda de que Navidad es una buena ocasión para abrir huecos de esperanza, afianzar el deseo de que no todo está perdido y que es posible todavía sembrar el mundo de luces y estrellas que apaguen las sombras…

         Todos tenemos alguna posibilidad…

         ¡Utopía y Navidad!

        

        

sábado, 13 de diciembre de 2025

Deseada felicidad... La Puntilla, 13 de diciembre de 2025

 

Deseada felicidad…

       Las próximas celebraciones navideñas traerán de nuevo al primer plano de la actualidad el permanente deseo de felicidad y serán una nueva oportunidad para reflexionar sobre esta permanente aspiración del ser humano.

         ¿Soy feliz?, ¿Cómo entiendo la felicidad? ¿Cuál es el principal obstáculo actual que me impide ser feliz?

         Las preguntas suelen multiplicarse y cada uno las afronta desde su propia situación personal; pero hay una serie de condicionantes de la felicidad que no se pueden dejar a un lado.

         Un primer punto clave es, naturalmente, la salud física y mental, pero hoy, en nuestra compleja sociedad, son mucho más influyentes los condicionantes psicológicos, como son la autoestima, les gestión emocional y la actitud frente a las dificultades…

         Y junto a los condicionantes psicológicos, están los condicionantes sociales: las relaciones interpersonales y los vínculos afectivos, el hecho de sentirse o no acompañado, respaldado y valorado en la vida…

         Otro punto fundamental radica, además, en los condicionantes económicos y materiales que marginan la felicidad: las carencias en alimentación y vivienda, la falta de trabajo y la inestabilidad económica…

         Como también marginan la felicidad la carencia de valores culturales, la falta de pensamiento crítico y los vulnerados contextos sociales y políticos (justicia, libertad y igualdad…)

         Y no puedo terminar la lista sin la alusión a las creencias personales, religiosas o no, que den sentido a la existencia de cada cual, así como la ética y la coherencia de vivir de acuerdo con los propios valores…    

         La felicidad es, pues, bastante compleja, pero yo os lo deseo de todo corazón: Feliz Navidad 2025…