Líderes…
Me invitaron, en una ocasión, a dar una charla, a
gente joven, sobre el tema del liderazgo.
Hoy
he vuelto a repasar aquella intervención y me ha parecido útil reproducir
algunas de mis afirmaciones, ya que empieza de nuevo un curso y son muchas las
personas, jóvenes y maduras, a las que les tocará de nuevo ser auténticos
líderes.
Recuerdo
que mi comienzo fue rotundo y taxativo, recordando una famosa frase de
Napoleón: un líder es, ha de
ser, un repartidor de esperanzas…
Al contrario de lo que muchos piensan, hoy un líder no
ha de ser entendido como una persona autoritaria, o simplemente como alguien
que ocupa un puesto jerárquico…
La
primera cualidad que ha tener quien esté llamado a ser líder es saber inspirar
a otros, con sus obras, a aprender más, a hacer más, a crecer más…: inspirar,
aprender y crecer…
Un
auténtico líder sabe traducir una visión en una realidad.
Hay
personas que quieren que algo ocurra, e incluso sueñan con que algo ocurra;
pero solamente el líder hace que realmente suceda…
Hoy
estamos instalados en una sociedad que necesita líderes inspiradores y
creativos, con atrevimiento y responsabilidad.
Y
mi llamada al liderazgo quisiera dirigirla, especialmente a los padres y
educadores de los alumnos que han empezado este nuevo curso 2026-2027.
Un
buen líder es, ante todo, quien consigue con sus obras inspirar a otros a
aprender más y contribuir a que crezcan…
Un
buen líder conoce los caminos, anda los caminos y muestra a otros los caminos…