Invitación
a leer, invitación a pensar
La
semana que hoy se inicia se abre con el deseable horizonte de un brindis a la
cultura mediante la compra de un libro, el próximo día 23, en conmemoración de
la muerte de Cervantes (23 de abril de 1616), en España, y en la entrañable
fiesta de san Jordi, en Catalunya.
Pero el tema se presta a diversas
preguntas y consideraciones.
¿No es cierto que están disminuyendo, de
manera alarmante, entre nosotros, los lectores de buenos libros en papel?
¿Están arruinando los avances
tecnológicos y digitales el libro impreso?
Por una parte, parece que las
estadísticas indican que el hábito lector está subiendo y que en un sesenta y
cinco por ciento se sigue prefiriendo el libro de papel frente al medio digital,
pero ¿qué tipo de libros se leen en realidad?
Los problemas en torno al libro siguen estando
muy presentes y no es difícil advertir que de la mayoría de libros publicados
no se suele vender ni un ejemplar, porque es una barbaridad que lleguen a
publicarse hasta noventa mil libros al año…
Es obvio que, en este ámbito, como en
otros, el tema económico está condicionando de manera alarmante las
posibilidades de acceso a la cultura. Revísese, por ejemplo, el coste de los
libros, y obsérvese cómo las editoriales sólo te publican un libro si te pagas
tú la edición…
Borges, el gran escritor argentino,
decía que hay quienes no pueden imaginar
un mundo sin pájaros, o un mundo sin agua, y que él era incapaz de imaginar un
mundo sin libros…
Nunca
habrá duda sobre que el hecho de que un buen libro invita a pensar y que es el
pensamiento el que nos hace verdaderamente más libres…
Feliz san Jordi…