viernes, 2 de enero de 2026

Generaciones jóvenes... La Puntilla, 3 de enero de 2026

 

Generaciones jóvenes...

         De un tiempo a esta parte se ha puesto de moda calificar a las generaciones jóvenes por sus años de nacimiento; y los sociólogos hablan, por ejemplo, de la generación alfa y de la generación zeta...

        Una generación se considera un período de tiempo entre 15 y 20 años, y la generación alfa sería la de las personas que tienen hoy de 14 a 25 años; mientras que la generación zeta, sería la de quienes tienen entre 25 a 40 años.

         Estas son, pues, hoy las dos generaciones jóvenes de quienes más se habla, y no deja de ser curioso observar las características que las definen, dado que constituyen el mejor ámbito de esperanza en relación a la construcción de una sociedad mejor.

         De la generación alfa, de 14 a 25 años, cabe destacar que está plenamente inmersa en las plataformas digitales y que el uso de la inteligencia artificial es para ellos de uso cotidiano; pero tienen en contra la excesiva dependencia tecnológica y el impacto que esta dependencia tiene en la salud mental y en la socialización…

         De la generación zeta, de 25 a 40 años, en la cual muchos analistas confían tal vez desmesuradamente, cabe señalar que ya nació en pleno crecimiento digital, que tienen más o menos conciencia, para bien o para mal, de la complejidad de los temas políticos y sociales, que suelen interesarse por el medio ambiente y la salud mental, y son consumidores permanentes de contenidos cortos, servidos por Reels, Ttik-Toks, WhatsApps, YouTubs etc., a la vez que prefieren el trabajo remoto, más que el presencial… 

         Recientemente, por ejemplo, he observado que estas características son cada vez más analizadas y he oído a más de un político o analista social o religioso poner sus mejores esperanzas en la generación zeta… A ver si nos trae un mejor 2026 para todos…

       

viernes, 19 de diciembre de 2025

Pros y contras de la Navidad . La Puntilla,, 20 de diciembre de 2025

 

Pros y contras de la Navidad...

         Las fiestas y celebraciones navideñas son siempre objeto de reiterados análisis por parte de los comentaristas sociales, dedicados a destacar los pros y los contras de estos festejos…

         Se ha hablado, con frecuencia, y se volverá a hablar este año, sin duda, de los rechazos, temores, angustias y hastíos de estas celebraciones, así como de la bondad, la alegría, los ritos y las compras tan abundantes estos días…

         Por una parte, el solsticio de invierno, con las noches más largas del año, no convida a mejorar nuestro estado de ánimo, y no es casual, entre otras cosas, que intentemos suplir la oscuridad con una explosión de luces por doquier, para mejorar, siquiera, nuestro permanente temor a la oscuridad…

         Y no nos podemos olvidar de que, a pesar de que se magnifica el relieve, en muchas familias, de las cenas y comidas de estos días, no faltaran las situaciones en las que en torno a la mesa faltaran, sin duda, seres queridos recientemente fallecidos, a la vez que no será posible ahogar el hambre y la pobreza en muchos hogares del mundo…

         Y si miramos a la posibilidad de que para muchos estos días serán de vivencia religiosa y afianzamiento del misterio de Dios, tampoco cabe lanzar las campanas al vuelo en una sociedad ampliamente deshumanizada como es la nuestra

         Con todo, y más allá de lo expresado, no cabe duda de que Navidad es una buena ocasión para abrir huecos de esperanza, afianzar el deseo de que no todo está perdido y que es posible todavía sembrar el mundo de luces y estrellas que apaguen las sombras…

         Todos tenemos alguna posibilidad…

         ¡Utopía y Navidad!

        

        

sábado, 13 de diciembre de 2025

Deseada felicidad... La Puntilla, 13 de diciembre de 2025

 

Deseada felicidad…

       Las próximas celebraciones navideñas traerán de nuevo al primer plano de la actualidad el permanente deseo de felicidad y serán una nueva oportunidad para reflexionar sobre esta permanente aspiración del ser humano.

         ¿Soy feliz?, ¿Cómo entiendo la felicidad? ¿Cuál es el principal obstáculo actual que me impide ser feliz?

         Las preguntas suelen multiplicarse y cada uno las afronta desde su propia situación personal; pero hay una serie de condicionantes de la felicidad que no se pueden dejar a un lado.

         Un primer punto clave es, naturalmente, la salud física y mental, pero hoy, en nuestra compleja sociedad, son mucho más influyentes los condicionantes psicológicos, como son la autoestima, les gestión emocional y la actitud frente a las dificultades…

         Y junto a los condicionantes psicológicos, están los condicionantes sociales: las relaciones interpersonales y los vínculos afectivos, el hecho de sentirse o no acompañado, respaldado y valorado en la vida…

         Otro punto fundamental radica, además, en los condicionantes económicos y materiales que marginan la felicidad: las carencias en alimentación y vivienda, la falta de trabajo y la inestabilidad económica…

         Como también marginan la felicidad la carencia de valores culturales, la falta de pensamiento crítico y los vulnerados contextos sociales y políticos (justicia, libertad y igualdad…)

         Y no puedo terminar la lista sin la alusión a las creencias personales, religiosas o no, que den sentido a la existencia de cada cual, así como la ética y la coherencia de vivir de acuerdo con los propios valores…    

         La felicidad es, pues, bastante compleja, pero yo os lo deseo de todo corazón: Feliz Navidad 2025…

 

sábado, 6 de diciembre de 2025

Llenar la vida de pequeños gestos... La Puntilla, 6 de diciembre de 2025

 

Llenar la vida de pequeños gestos…

       Año tras año, los veinte días anteriores a la Navidad suelen convertirse para muchos, sobre todo los adinerados y bien situados, en un vertiginoso alarde de consumo, a fin de celebrar, paradójicamente, el nacimiento de un niño en una cueva, porque no encontraron ni siquiera sus padres un hostal donde traerle al mundo…

         Desde hace un tiempo, con todo, vienen surgiendo alrededor algunas iniciativas que promueven una campaña más social de la denominada Navidad, a fin de llenar, al menos, de un poco más de esperanza un mundo tan deshumanizado…

         Por ejemplo, los denominados calendarios de Adviento.

         Se trata de proponer un pequeño gesto para cada uno de los veinte o veinticinco días anteriores a la Navidad.

         Este año me ha llamado la atención el calendario propuesto por Cáritas de Terrassa, en Catalunya.

         A modo de ejemplo recojo seis de los gestos que propone para estos días

         –Agradecer un cuidado recibido

         –Escribir o llamar a alguien que pase un momento difícil

         –Regalar a alguien un libro que le pueda hacer bien

         –Visitar a una persona mayor y dedicarle un buen rato

         –Hacer algo que contribuya a la paz

 

         La lista, evidentemente, podría alargarse mucho y, en definitiva, vale la pena volver a recordar la famosa frase del escritor uruguayo Eduardo Galeano: mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo…

         ¡Feliz Adviento!

        

 

        

viernes, 28 de noviembre de 2025

Valorar la familia... La Puntilla, 29 de noviembre de 2025

                                            Valorar la familia...                                         


    Leo una afirmación que me hace reflexionar, y con la que estoy plenamente de acuerdo. Dice: La familia, en cualquiera de sus formas, es hoy el ultimo reducto frente al ultraliberalismo depredador que nos envuelve…

         Definamos las palabras: el ultraliberalismo es una visión del mundo en la que el mercado y la individualidad se consideran valores prácticamente absolutos.

         Pues bien, es obvio que, frente a esta filosofía de la vida, la familia, en sus distintas modalidades, pero conservando el hecho de compartir juntos la vida, tiene mucho que aportar. Por ejemplo, entre otros valores:

         –la familia es, o al menos ha de ser, un espacio en el que el bienestar del otro importa;

         –la familia educa en la responsabilidad social, ya que los actos de cualquiera de sus miembros repercuten sobre los demás;

         –la familia humaniza, porque los otros no son considerados mercancías, sino personas, y con ellos se ha de priorizar el afecto y el respeto;

         –la familia enseña también que no todo lo posible es siempre éticamente deseable; pone límites al consumo y a la presión social…;

         –y la familia, sobre todo, sitúa el cuidado como un valor central. Los niños, los enfermos y los mayores suelen encontrar en ella la atención más auténtica y desinteresada

         En definitiva, la familia recuerda que la vida humana es más amplia que el mercado, y si recupera valores como la solidaridad, el cuidado, la responsabilidad y el pensamiento crítico, podrá resistir al ultraliberalismo y a cualquier otra ideología que reduzca al ser humano a simple consumidor o competidor.

         Pensémoslo…

sábado, 22 de noviembre de 2025

Valores... La Puntilla, 22 de noviembre de 2025

 

Valores…

         Suele ser demasiado apresurada la afirmación que hacen algunos cuando afirman que hoy vivimos en una sociedad sin valores… Quizá sea la expresión de quienes opinan que no se viven los que ellos consideran valores…

         Lo cierto es que sin valores no puede vivir nadie, ni siquiera los animales, porque un valor es un punto de referencia que orienta nuestra actividad y la convierte en hechos concretos

         Recientemente traté este tema con un grupo de jóvenes, tal vez el colectivo más criticado por la pretendida ausencia de valores, cuando, por otra parte, conviene recordar que los niños y los jóvenes tienen padres y educadores cuya tarea es, precisamente, transmitirles los supuestos valores… Y nadie da lo que no tiene…

         Pues bien, en mi dialogo con jóvenes salieron algunos de los valores que es bueno considerar:

         –saber aceptar las contrariedades y luchar por superarlas

         –la gratuidad y el agradecimiento

         –la personalidad para tener criterios propios bien razonados

         –encontrar el por qué y el para qué de las decisiones

         –la constancia para superar los obstáculos

 

         La lista podría alargarse, pero ahí quedan estas cinco propuestas.

         Y un pensamiento final: tus valores definen quién eres realmente, tu identidad es la suma total de tus valores…

 

 

        

viernes, 14 de noviembre de 2025

La sociedad del ruido... La Puntilla, 15 de noviembre de 2025

 

La sociedad del ruido...

       Mi admirado Juan José Millás citaba recientemente en una de sus columnas de El País un célebre pensamiento del famoso banquero norteamericano John P. Morgan, quien afirmaba que hay personas que suelen presentar algunas de sus acciones como genuinamente buenas y positivas cuando, en realidad, la verdadera causa que las inspira es otra muy distinta. Y el arma que utilizan para este camuflaje es el ruido, o sea la información sesgada, la confusión y la manipulación de los mensajes.

         Creo que es una obviedad que hoy nos hallamos en la sociedad del ruido ideológico, que impide la reflexión serena, el diálogo y la escucha de los demás.

         Debido a las tecnologías, hay un exceso tan grande de mensajes que resulta muy difícil distinguir entre lo que es auténtico y lo que es interesado, lo que es bueno y a fondo perdido y lo que oculta intereses propios…

         Siguiendo el conocido refranero, podría decirse que hoy es más el ruido que las nueces, o que hay mucho ruido y pocas nueces…

        Es conocido que esta frase proverbial se utiliza cuando un acontecimiento o una acción personal tiene mucha menos importancia de la que en un principio se le atribuye…

         El gran Séneca afirmó que importa mucho más lo que uno piensa honradamente sobre sí mismo que lo que otros piensen de él, y es que el ruido tecnológico influye demasiado para distorsionar la realidad…

         Cuidado con los ruidos…Aturden