La
difícil tarea de ser felices
Pertenezco
a una generación en cuya formación influyó de manera considerable el psicólogo
y humanista alemán Erich Fromm (1900-1980), con sus famosos libros El
arte de amar y El miedo
a la libertad, entre
otros.
Y entre las muchas enseñanzas suyas que
siempre me han acompañado recuerdo uno de sus pensamientos: Si con
todo lo que tienes no eres feliz, con todo lo que te falta tampoco lo serás…
Hoy
los sociólogos observan en nuestra sociedad muchas personas cuya conducta
responde claramente a una falsa aceptación de sí mismas. Creen que no tienen
todo lo que desearían y por ello se sienten frustradas; y, como consecuencia,
les cuesta mucho delegar en otros porque sólo confían en ellas mismas…
El secreto
frente a estas situaciones está, ante todo, en mantener la serenidad interior y
aceptar las situaciones tal como son y no necesariamente como quisiéramos que
fueran. Aceptar no quiere decir resignarse, ni ser indiferentes, sino no perder
la paz, no sentirse frustrado por no tener todo lo que desearíamos, y reconocer
la belleza y el valor silencioso de lo que tenemos…
Si cambiamos nuestra
forma de mirar las cosas conseguiremos vivir de otra manera. Se trata de
engancharse a lo que tenemos y saber valorarlo y disfrutarlo. Ser feliz no
depende de cuánto tenemos, sino de cuánto apreciamos lo que tenemos…
Y para acabar
con el tema, me acojo una vez más a mi admirado poeta Mario Benedetti con uno
de sus pensamientos geniales:
La
felicidad que todos buscamos insaciablemente son simplemente pequeñas certeza
en medio del caos… Y de
esas certezas seguro que todos tenemos unas cuantas…
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