Ejercicio
de autocrítica
Los orfebres saben muy bien que la
plata no está suficientemente refinada hasta que el rostro de quien la refina no
se refleja en la pieza…
Pues bien: esta observación suelo
utilizarla con frecuencia cuando alguien pretende señalar los hechos negativos
de su alrededor y elude comprobar si en ellos está reflejada o no su propia
persona…
Se pueden poner muchos ejemplos
–Todos lamentamos las situaciones de
guerra que tantas víctimas están causando, pero ¿cuántas pequeñas o grandes guerras
provocamos nosotros mismos en nuestra vida cotidiana?
–Somos conscientes de la cantidad de
injusticias que se producen a nuestro alrededor, pero ¿somos nosotros siempre
justos en nuestro trato con los demás?
–Nos duele la pobreza que padecen
tantas y tantas personas, no sólo en los países más pobres, sino también a
veces a nuestro alrededor, pero ¿cómo administramos nosotros los bienes de que
disponemos?
–Unánimemente proclamamos el cambio
climático como la gran revuelta de la naturaleza por las agresiones recibidas,
pero ¿respetamos nosotros los dones que la naturaleza nos da?
–Lamentamos profundamente que el ser
humano esté cada vez más alejado del diálogo como fuente de entendimiento, pero
¿somos nosotros personas de diálogo?
Vaya, que en muchos de los análisis
políticos y sociológicos que se escuchan a nuestro alrededor son demasiadas las
veces que suele suceder aquello de ver la
paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro…
Pensémoslo.
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