domingo, 7 de enero de 2024
viernes, 29 de diciembre de 2023
2024... La Puntilla, 30 de diciembre de 2023
2024…
Enemigo de los tópicos no voy a empezar,
naturalmente, con la clásica y tontaina expresión de año nuevo, vida nueva, porque
ustedes saben igual o mejor que yo que de objetivos incumplidos están las vidas
y las tumbas llenas…
Cierto es que la cronología nos puede
servir para parcelar el paso del tiempo y hacernos creer, de esta manera, que
los minutos, las horas y los meses son algo nuestro, y así vamos haciendo
camino…El paso del tiempo, sin embargo, no se detiene, ni tiene parcelas,
porque el tiempo es simplemente continuidad.
Empezar un nuevo año es tener
conciencia de que la vida sigue siendo un lienzo en blanco en el que vamos
escribiendo y dibujando día tras día, mes a mes, nuestra biografía.
Aconsejan sabiamente los psicólogos
huir de caer en la tentación de empezar los nuevos años haciendo propósitos
idealistas, desorbitados y poco realistas que, naturalmente, quedarán
incumplidos. Pensemos, por ejemplo, en retos como dejar de fumar, empezar de
cero, hacer deporte, o cambiar de malos hábitos …Puras quimeras e ilusiones
cuando de lo que verdaderamente se carece es de fuerza de voluntad…
Bueno es valorar lo que se tiene, luchar
por lo no se tiene y se quiere y desea, y buscar nuevos retos que nos permitan
crecer como personas, y esta es una tarea intemporal...
En el terreno de los deseos, será
preciso, sobre todo, seguir día a día haciendo todo lo posible que para que sea una realidad que
nos amemos los unos a los otros y también los otros a los unos…
Desde aquí, pues, y para todos los que
nos encontramos en La Puntilla, que el paso del tiempo nos haga a todos,
sobre todo, más sensibles a las necesidades de los demás…
Un abrazo de paz para 2024.
lunes, 25 de diciembre de 2023
Besos y abrazos navideños... La Puntilla, 25 de diciembre de 2023
Besos y abrazos
navideños...
¡Qué fácilmente reparte hoy nuestra
sociedad, y más en estos días, besos y abrazos fabricados con una considerable
dosis de gesto retórico y vacío!
Pero no quiero ponerme excesivamente
negativo y creo que también existen besos y abrazos que se lanzan y que hay que
seguir lanzando desde un alto grado de sinceridad y cariño…
Por esto desde esta Puntilla, por
ejemplo, desearía mandar hoy unos cuantos de estos besos y abrazos navideños
profundamente emotivos, con un destino especial...
–a cuantas personas que sé que me
quieren de verdad y también a las que seguramente tienen razones para no
quererme casi nada…
–a esos niños palestinos, y de otros
lugares del mundo, sumidos en el horror de un mundo que les niega el derecho a
la vida y a la felicidad
–a las víctimas de tanta violencia y
pobreza, hombres y mujeres, marginados del derecho a vivir dignamente
–a los gestores públicos de cualquier
profesión que luchan denodadamente por mejorar la vida de las personas
–a todas las mujeres que con su dedicación
y esfuerzo reivindican el legítimo derecho a ser tratadas en igualdad de
dignidad en relación a los hombres
–y a cuantos siguen arriesgando sus
vidas, e incluso perdiéndolas, por causas justas y nobles que aporten más amor,
más justicia y más libertad a nuestro entorno
Un beso y un abrazo de paz para todos
mis lectores semanales.
viernes, 22 de diciembre de 2023
Besos y abrazos navideños... La Puntilla, 23 de diciembre de 2023
Besos y abrazos
navideños...
¡Qué fácilmente reparte hoy nuestra
sociedad, y más en estos días, besos y abrazos fabricados con una considerable
dosis de gesto retórico y vacío!
Pero no quiero ponerme excesivamente
negativo y creo que también existen besos y abrazos que se lanzan y que hay que
seguir lanzando desde un alto grado de sinceridad y cariño…
Por esto desde esta Puntilla, por
ejemplo, desearía mandar hoy unos cuantos de estos besos y abrazos navideños
profundamente emotivos, con un destino especial...
–a cuantas personas que sé que me
quieren de verdad y también a las que seguramente tienen razones para no
quererme casi nada…
–a esos niños palestinos, y de otros
lugares del mundo, sumidos en el horror de un mundo que les niega el derecho a
la vida y a la felicidad
–a las víctimas de tanta violencia y
pobreza, hombres y mujeres, marginados del derecho a vivir dignamente
–a los gestores públicos de cualquier
profesión que luchan denodadamente por mejorar la vida de las personas
–a todas las mujeres que con su dedicación
y esfuerzo reivindican el legítimo derecho a ser tratadas en igualdad de
dignidad en relación a los hombres
–y a cuantos siguen arriesgando sus
vidas, e incluso perdiéndolas, por causas justas y nobles que aporten más amor,
más justicia y más libertad a nuestro entorno
Un beso y un abrazo de paz para todos
mis lectores semanales.
domingo, 10 de diciembre de 2023
Personalidad...La Puntilla, 10 de diciembre de 2023
Personalidad...
Personalidad suele ser una de
esas denominaciones que muchos pretenden y/o presumen tener y de la que suelen
carecer…
Cuidado, pues, cuando oigamos decir de
alguien que tiene mucha personalidad, porque tal vez se están confundiendo
los términos.
Los dos elementos constitutivos de una
verdadera personalidad son el pensamiento y la conducta, y ambos son hoy excesivamente
variables en muchas personas…
Hoy, tanto los pensamientos como las
conductas, suelen ser abundantemente teledirigidos por la moda, la
publicidad, la propaganda, los tópicos, la superficialidad y la carencia de
espíritu crítico.
Priva más la adhesión incondicional que
las propuestas críticas y participativas.
Lo que hace todo el mundo, lo que
está de moda, lo que se lleva ahora, u otras expresiones parecidas son
demasiado abundantes como para afirmar que hoy son muchas las personas que
tienen auténtica y firme personalidad.
Los seres más débiles suelen estar
siempre pendientes de lo que piensan o dicen de ellos los demás, y por eso suelen
resultar tan vulnerables…
Una verdadera personalidad es la
cualidad de la persona que habla, actúa y vive de acuerdo con los valores que ha
ido construyendo en su interior.
El gran valor de una persona humana es
llegar a poder ser dueña de su propio proyecto personal, asumiendo sus consecuencias.
sábado, 2 de diciembre de 2023
Leer a Séneca... La Puntilla, 3 de diciembre de 2023
Leer
a Séneca…
Hoy he
querido servirme de Séneca para escribir esta Puntilla. Vuelvo a él con frecuencia desde que lo descubrí en mis estudios de
filosofía.
Nacido
en Córdoba el año 4 antes de Cristo, murió el 65 de la era cristiana y enseñó,
a quien quiera seguirle, que la sabiduría y la virtud
son la auténtica meta de la vida moral, que es el máximo valor que pueden tener
las personas, Vaya, que la ética por encima de todo…
Mensaje, pues, muy importante en los
momentos que nos toca vivir.
Por eso, repasemos, a manera de
ejemplo, tres afirmaciones del filósofo cordobés:
–el mayor
deber de la sabiduría, y su mejor indicio, es que los hechos concuerden con las
palabras…
–la sensatez no se toma prestada, ni se
compra, y creo que si estuviera en venta, no tendría comprador. La insensatez,
sin embargo, se compra cada día…
–Viene más al caso lo que piensas de ti
mismo que lo que piensan los demás, porque la admiración de los indecentes no
se puede alcanzar más que por razones indecentes…
Cuando
he estado un rato dando vueltas a estos pensamientos, para interiorizarlos, ha
venido también a mi mente el inolvidable Antonio Machado para recordarme, y
recordar a todos mis lectores, caminante no hay camino, se hace camino al
andar… y he pensado que para la, más que necesaria, revalorización ética de
nuestra sociedad y de nuestra convivencia todos somos imprescindibles…
Séneca, para acabar, me ha recordado; Quien
vive es quien es útil a muchos, y en cuanto a aquellos que se esconden y están
en sus casas como en un sepulcro, en el umbral de su casa podría escribirse: <se
adelantaron a su propia muerte…>
viernes, 24 de noviembre de 2023
Decepcionados... La Puntilla, 25 de noviembre de 2023
Decepcionados...
Coincido con un sociólogo amigo mío en que estamos viviendo
en estos momentos una gran decepción…
El diccionario nos dice que la
decepción es un pesar causado por un desengaño, y los desengaños paralizan y
entristecen…
Cada cual es dueño, por supuesto, de
manifestar sus propias decepciones, pero lo que más preocupa es que la
decepción, como el miedo, paraliza las acciones, o se limita a convertirnos en rebeldes
sin causa…
Tenemos,
por ejemplo, todo el derecho a que nos decepcionen la política, la economía, el
Estado o la Iglesia, ¿pero qué aportamos nosotros para mejorar estas
realidades? ¿la bronca y las manifestaciones fuera de tono?
Es bien sabido que las decepciones mal
asimiladas producen rabia, tristeza y desencanto, pero no solucionan nada; y
mucho de esto es lo que está pasando ahora, atizado por intereses políticos y
económicos más que turbios.
Dentro del mundo al revés de que
hablaba en La puntilla del sábado pasado que, por cierto, fue muy poco
leída y valorada, he de decir que, viendo lo que veo estas últimas semanas, me
reafirmo en mi observación.
Porque en mi formación juvenil me enseñaron que en la juventud las decepciones se afrontaban desde la rebeldía; en la madurez, desde el pensamiento; y en la vejez, desde la esperanza...
Hoy, sin embargo, las cosas parecen haber cambiado, y tenemos jóvenes inmaduros, adultos bien acomodados, y mayores rebeldes y comprometidos. Al menos así aparece en ciertas manifestaciones…
En un momento en que es justo castigar
y condenar a los violadores del sexo, resulta muy urgente empezar a castigar
también a los manipuladores del pensamiento: están haciendo mucho daño y son ya
demasiados...