viernes, 17 de febrero de 2023

Desigualdades... La Puntilla, 19 de febrero de 2023

 

Desigualdades...

     

No cabe duda de que vivimos en una sociedad de desigualdades: hombres y mujeres, autóctonos y emigrantes, ricos y pobres, trabajadores y parados, sabios e ignorantes, libres y esclavos…

         Desigualdades sociales, económicas, legales y culturales.

         Y el reto está planteado: ¿Cómo actuar para acabar con esta lacra?

         La primera e indispensable condición es tomar partido por los que más sufren estas desigualdades y están peor tratados por los poderosos… Pero ¿cuántos son los que se enganchan a esta tarea?...

         La mirada cabría ponerla, sobre todo, en la fuerza y el empuje de la juventud, pero ¿dónde están los jóvenes que opten por esta labor? Haberlos, hay-los, pero su fuerza es, sin duda, todavía muy poca e influyente.

         Por otra parte, los mayores, sobre todo los padres y educadores, no podemos caer en la trampa de la simple recriminación de la juventud…Hay que partir del hecho de que los objetivos más nobles sólo se consiguen desde la ejemplaridad y no siempre los mayores son el mejor espejo donde pueden mirarse los que vienen detrás…

         Hoy se habla mucho de empoderamiento de las nuevas generaciones, palabra que, sin duda, hay que matizar muy minuciosamente, ya que está, a la vez, llena de matices positivos y de matices negativos y reprobables… Empoderar a los jóvenes es incitarlos de verdad a cambiar un mundo que ni a ellos, ni a los mayores, no les gusta…

         Pongamos, pues, manos a la tarea.

 


viernes, 10 de febrero de 2023

Pensar... La Puntilla, 11 y 12 de febrero de 2023

 

Pensar...

       Yo no sé si Descartes se equivocó en su famosa afirmación (pienso, luego existo), pero a mí me da la sensación de que si esto es así son muy pocos los seres que existen…

         En torno al hecho de pensar y al ejercicio del pensamiento se han dicho y escrito numerosas afirmaciones. Por ejemplo:

         –Se dice que quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede es un idiota; y quien no se atreve es un cobarde…; y yo ya no me atrevo a afirmar si hoy hay más fanáticos, idiotas o cobardes…

         –Hay quien escribió que el sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice…; y yo ya quisiera ser sabio y descubrir sabios a mi alrededor, pero parece que la casta no abunda demasiado…

         –No falta quien se inmortaliza aconsejando que si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas…y no le falta razón; pero pregunto: y si simplemente no se piensa, como es tan frecuente, ¿cómo se actúa?

         –De alguien dirán: piensa poco y se equivoca mucho, y es seguramente un acertado diagnóstico…

         –Alguien aconseja: piensa como piensan los sabios, pero habla como habla la gente sencilla… Buen consejo.

        

         Vaya que el tema da como para pensar…Y cuidado con la advertencia de Machado, que, en este país, nueve de cada diez cabezas, nueve embisten…y una piensa… Y así nos va.

        


viernes, 3 de febrero de 2023

Teóricos... La Puntilla, 5 de febrero de 2023

 

Teóricos…

        

No he ocultado nunca que fui y soy un fiel seguidor del pensamiento del recordado profesor José Luis López Aranguren, catedrático de Ética y uno de los grandes pensadores del país…

         Pues bien, le traigo hoy a La Puntilla porque quiero rememorar y suscribir una de sus afirmaciones, de plena actualidad en la sociedad de hoy.

         Decía Aranguren que en la vida de cada día hay que ver cómo hacemos lo que hacemos y por qué lo hacemos…O dicho de otra manera: hay un proyecto global de existencia (lo que llamamos sentido de la vida) y hay el pequeño proyecto de la vida de cada día…

         Más claro todavía: es en el proyecto de vida de cada día donde se han de manifestar los principios éticos que configuran nuestro proyecto global…

         Ya sé que es bastante frecuente que los filósofos y pensadores no suelan hablar para el pueblo, y por eso han de existir buenos divulgadores que hagan llegar a la gente sus grandes pensamientos. Por eso intentaré aclarar estos textos del profesor:

¿Qué dice exactamente Aranguren?

         Pues que en la vida cotidiana observamos que hay numerosas contradicciones éticas en nuestra propia conducta y en la conducta de los que nos rodean… ¿y a qué se debe esto? Pues a que nuestro proyecto global de vida es más teórico que firme, más un deseo, que una realidad… Y ahí está el núcleo de todo lo que sucede y está sucediendo en la conducta de muchas personas…

         Hoy, en casi todo, somos más teóricos que consecuentes en nuestra manera de obrar.

         Aristóteles, por cierto, decía más o menos lo mismo, y con más gracia, hablando de los grandes teóricos: un zapatero nunca podrá soñar en hacer unos espléndidos zapatos si sólo dispone de un trozo de cartón, pues ni tan sólo podrá hacer unos elementales zapatos de cuero…

 

viernes, 27 de enero de 2023

Triunfalismo / Derrotismo - La Puntilla, 29 de enero de 2023

 

Triunfalismo / Derrotismo

         Es muy cierto que todos los –ismos, típico sufijo procedente del griego con que se configuran ciertas palabras, suelen ser casi siempre ambiguos y poco precisos.

         Triunfalismo es la palabra que indica la actitud real o incierta de seguridad en sí mismo y de superioridad respecto de los demás, fundándose casi siempre en la supuesta propia valía.

         El derrotismo, por su parte, es la actitud de desaliento o pesimismo ante cualquier empeño.

         Y definidos los conceptos cabe preguntarse: ¿qué domina hoy en nuestra sociedad? ¿qué domina en nosotros mismos?

         Seguramente no es cuestión de generalizar, pero sí de analizar en qué senda se mueve hoy la vida que nos rodea y por dónde caminamos cada uno de nosotros.

         El triunfalismo, en general, suele moverse en los engaños de los tópicos y las alienaciones; y suele huir de la realidad, para configurarla según sus propios deseos…

         Al derrotismo, por su parte, tampoco le agrada la realidad y se fundamenta casi siempre en una proyección del propio yo fracasado…

         La vida nos enseña que, en general, la verdadera realidad es siempre una mezcla de apoteosis y de oscuridad, de pequeños triunfos y pequeños fracasos, y así hay que aceptarla.

         Y entonces, el mayor engaño consiste, sin duda, en llegar a pensar que los fracasos y las derrotas no existen; o en creer que, por mucho que nos esforcemos, ya no hay nada que hacer.

         Elija cada uno.

        


sábado, 21 de enero de 2023

Salud mental - La Puntlla, 22 de enero de 2023

 

Salud mental

 

         Como lector empedernido, aunque en menor grado de lo que desearía, he podido detectar que últimamente destaca entre los comentaristas sociales una alta preocupación por la salud mental de muchos miembros de nuestra sociedad.

         Psicólogos y psiquiatras señalan numerosos trastornos en gran número de personas, jóvenes y no tan jóvenes, que intentan defenderse de sus carencias y de sus propios sentimientos de inutilidad con actitudes muy discutibles. Personas tóxicas que, a la vez, se sienten incómodas con ellas mismas y dañan y hacen sufrir a los que les rodean.

         Y me pregunto, ¿de dónde surgen estas situaciones? ¿por qué hay hoy tantas quiebras mentales?

         Una de las causas más señaladas por los expertos es, sin duda, la manera de afrontar la realidad que nos rodea, tan cambiante, sobre todo, a raíz del reiterado uso de la tecnología digital.

 ¡Cuántas personas conocemos que exigen al mundo entero que las vea y las juzgue como como quieren ser vistas y juzgadas, y piensan que la sociedad ha de tener como máxima preocupación cuidar su sensibilidad y sus emociones!  Y esto, naturalmente, no siempre es así, ni ha de ser así.

         ¡Cuántas pretendidas ofensas, por ejemplo, existen solamente en la mente de las personas supuestamente ofendidas!

         En el fondo tenemos que volver a situarnos en el auténtico núcleo de la salud mental de las personas, que no es otro que saber curar nuestras heridas mediante el enfrentamiento sincero con la realidad: las cosas son como son y no siempre como quisiéramos que fueran… Aceptarlo es sinónimo de buena salud.

        

        

        


viernes, 13 de enero de 2023

Autocrítica... La Puntilla, 15 de enero de 2023

 

Autocrítica…

        

Existe hoy en nuestra sociedad mayor propensión a echar la culpa de las cosas negativas a los demás, que no a hacer un verdadero ejercicio de autocrítica.

         Y las causas de esta situación hay que buscarlas en unos cuantos factores muy concretos.

         Por ejemplo:

         –la reiterada tentación de la nostalgia del pasado en el que se sitúan cada vez más muchas personas y colectivos;

         –la propensión a quedarse en análisis intelectuales que no comprometen ni se enganchan al ejercicio de cambiar lo que no funciona;

         –la incultura y el desconocimiento de herramientas útiles para conseguir cambios positivos;

         –el continuado ejercicio de tirarse en cara culpabilidades, en lugar de plantearse un reconocimiento de los errores;

         –la facilidad asombrosa para observar y condenar los errores de los demás, con la consiguiente pérdida del sentido de la realidad

La lista podría alargarse, pero me despediré con un pensamiento de Chesterton, el gran escritor inglés: lo que verdaderamente amarga el mundo no es el exceso de crítica, sino la ausencia de autocrítica.

Y es que una autocrítica inteligente consiste básicamente en creer y aceptar que cada día se puede aprender algo nuevo.

 

 


viernes, 6 de enero de 2023

Continuidad... La Puntilla, 8 de enero de 2023

 

Continuidad...

       Cuando comienza un nuevo año una de las tareas que se nos presenta como más necesaria es que, sobre todo, las cosas positivas que ya forman parte de nuestra vida cotidiana, u otras que estamos trabajando, tengan continuidad…

         Por ejemplo:

         –que sepamos acoger día a día las novedades que la vida nos depare

         –que no perdamos dedicación y proximidad en la acogida a las personas

         –que valoremos todo lo positivo que tenemos a nuestro alrededor

      –que continuemos cultivando el campo de la cultura que más nos enriquezca como personas

         –que sigamos trabajando por la paz, transmitiéndola y favoreciéndola a nuestro alrededor

         –que sepamos apreciar todo lo que hay de valioso en la sociedad que nos rodea y trabajar por mejorar lo que aún es negativo

         –que no perdamos el humor, que siempre es un buen terreno abonado para cultivar la esperanza

         –que sepamos relativizar las dificultades que puedan presentarse

         –que en nuestro credo ocupe siempre un lugar destacado la causa de los débiles y los marginados

         –que cuidemos la casa común de la naturaleza que tenemos que transmitir a los que vengan después de nosotros.

        

Y pregunto: ¿No podrían ser estos los mandamientos de cualquier buen humanista, y no digamos de quien se considere cristiano?