sábado, 26 de febrero de 2022

Apuesta por la paz - La Puntilla, 27 de febrero de 2022

 

Apuesta por la paz

 

Suenan de nuevo en el mundo lamentos de guerra y nuestra mente es invitada, una vez más, a pensar y a trabajar por la paz.

La invasión de Ucrania vuelve a poner de relieve cómo es una gran verdad la que afirma que este mundo está gobernado, con frecuencia, por locos que pretenden aprovecharse de los ciegos…

Cuidado, sin embargo, con el armazón de nuestras opiniones sobre lo que está sucediendo, porque no podemos quedarnos con lo que nos puedan aportar los medios de comunicación, tan propicios siempre a tomar partido de manera interesada.

Una meditación profunda sobre lo que sucede ha de situarse más allá del suceso concreto de un dirigente ruso que pretende recuperar por el poder de las armas el imperio de las repúblicas soviéticas...

Por eso, de la mano del gran escritor uruguayo Eduardo Galeano, creo que hay dos puntos de reflexión que nos pueden ayudar en estos momentos:

1) Mientras cada minuto mueren de hambre o de enfermedad curable 10 niños, cada minuto se gastan tres millones de dólares en la industria militar. Las armas exigen guerras y las guerras exigen armas… Mientras dure esta situación la paz es imposible…

2) Los cinco países que tienen derecho de veto en las Naciones Unidas son, precisamente, los mayores productores de armas… ¿Hasta cuándo, pues, la paz del mundo puede estar en manos de los que manejan el gran negocio de la guerra?

Apostemos por una paz auténtica y verdadera.


sábado, 19 de febrero de 2022

Integrismo - La Puntilla, 19 de febrero de 2022

 

Integrismo

       Dice el diccionario: Actitud de ciertos sectores religiosos, ideológicos, culturales y políticos, que defienden la intangibilidad de un sistema.

         Y en lenguaje más común: actitud que se define básicamente por dos elementos fundamentales: negarse a cualquier innovación de todo aquello que no vaya de acuerdo con unas referencias establecidas, y encerrarse en las propias ideas…

         ¿Por qué hablo hoy de este tema? Porque quiero invitar a la reflexión sobre una situación casi patológica que está infectando a la sociedad como un virus más maligno incluso que el que nos ha ocupado en la pandemia.

         Se observa hoy demasiado espíritu sectario y excesiva ausencia y no participación si las cosas no funcionan como uno desea.  Y todo esto no solamente en el mundo de la política y la religión, sino también – y esto es más grave- en el marco de las interrelaciones entre las personas. Hay un excesivo fanatismo doctrinario.

         Se pensó, en su momento, que la denominada democracia iba a traer consigo la superación de intolerancias propias de tiempos políticamente convulsos, pero da la sensación de que algunos – o quizás muchos- quisieran volver a situaciones como las del desdichado siglo diecinueve español, o la larga dictadura postbélica…

         Es necesario, por lo tanto, trabajar por una mayor apertura al pensamiento y al talante más abiertos hacia las personas y hacia las ideas…

         Un repaso por las hemerotecas confirma que no era la situación actual la que predecían los más optimistas sobre el futuro de nuestro país. Algo ha fallado, algo está fallando…

          

        


sábado, 12 de febrero de 2022

El relato...La Puntilla, 12 de febrero de 2022

 

El relato...

Si nos acogemos a las definiciones, un relato es un género literario que consiste en una narración estructurada en la que se representan sucesos mediante el lenguaje…

Pero hoy hay que advertir que, sobre todo en el mundo de la información social y política, la palabra relato está alcanzando un contenido bastante alejado del simple género literario.

Un relato, social y políticamente, consiste en una configuración ideológica alrededor de un tema que intenta venderse y divulgarse para obtener determinados y concretos intereses partidistas o económicos.

El relato, en definitiva, es hoy la gran arma con la que se intenta manipular la conducta de las personas.

Y he aquí, por ejemplo, dos cuestiones actuales, sobre las que el relato político pretende acallar las opiniones propias: la bondad extrema de la reciente reforma laboral, y la denigrante culpabilidad de la Iglesia católica en el tema de la pederastia…

Fijémonos en los puntos clave del relato que se difunde:

–la reforma es la más <in> de las reformas que en el mundo han sido…

–la Iglesia católica es la más nefasta de las instituciones por sus comportamientos pederastas…

¿Dónde están los puntos flacos de estos relatos?

Sencillamente en que olvidan y esconden matices de ambas realidades que necesitan ser mucho más analizados y discutidos…

Atentos, pues, que no nos vendan cinco euros a cuatro euros (versión moderna de duros a cuatro pesetas), o pretendan hacernos comulgar con ruedas de molino…

Los relatos necesitan ser contrastados.

 


sábado, 5 de febrero de 2022

Creatividad. La Puntilla, 6 de febrero de 2022

 

Creatividad

         Siempre se ha dicho que en una sociedad muy jerarquizada la creatividad es muy difícil…

         Yo no sé si la gran falta actual de creatividad se debe o no a que nuestra sociedad, que tanto se precia de democrática, está o no muy jerarquizada, pero lo cierto es que la falta de creatividad es obvia.

         Dondequiera que observemos podemos detectar que estamos en un momento crítico para las ideas: existen, pero la mayoría de ellas quedan en proyectos muertos…

         Einstein dijo que la creatividad es la inteligencia divirtiéndose… y no acierto a definir si es la inteligencia la que no abunda, o es que hemos apostado decididamente por el aburrimiento…

         Lo cierto es que nos hallamos en un momento crítico para las ideas; y sólo hace falta observar la obsesión que existe, sobre todo entre los jóvenes, por alimentarse básicamente de la visión de las cosas que les proporcionan los medios digitales…

         Le oí decir en una ocasión a un profesor que la creatividad es una extensión natural del entusiasmo…y parece bastante claro que de entusiasmo no anda muy sobrada nuestra sociedad, ni las distintas instituciones…

         Y para terminar estas pinceladas me agradaría recordar, como síntesis final, que ser creativos no favorece demasiado el sistema social capitalista que nos invade; y tal vez ahí radica el origen de toda la situación, aunque siempre no quede la esperanza de saber que ser creativos es contagioso…

        

sábado, 29 de enero de 2022

La Puntilla - Trabajo... 30 de enero de 2022

 

Trabajo…

La relativa buena noticia de la semana, si los datos no están algo hinchados, que todo es posible, ha sido, sin duda, que el empleo ha subido y el paro ha descendido

                Pero los números no son inertes y ese 13.3 por ciento de desempleo que todavía subsiste supone un total de 3.103.800 personas sin un puesto de trabajo, cifra que trae consigo mucho dolor y preocupación.

                Cabe afirmar, en síntesis, por lo tanto, que todavía queda mucho por hacer, y que todos tenemos en esta tarea algo que aportar.

                Fijándonos en los datos oficiales se observa que entre los nuevos ocupados hay 48.400 hombres frente a 105.500 mujeres; y que 151.300 de los nuevos ocupados son nacionales, frente solamente a 2.700 extranjeros que han conseguido un puesto de trabajo.

                Los datos nunca son puramente fríos y si se reflexiona sobre ellos aparecen unos cuantos interrogantes que no suelen tenerse en cuenta. Por ejemplo:

                ¿Se contempla que los desempleados puedan contar con algún tipo de prestación social?

                ¿Cuántos de los nuevos trabajos son eventuales y cuántos son fijos?

                ¿Las 105.500 mujeres que han obtenido nuevos trabajos cobrarán el mismo salario que si fueran hombres?

                Ante la exigua cifra de 2.700 nuevos trabajos ocupados por extranjeros ¿puede seguir manteniéndose el mito de que los extranjeros nos quitan los puestos de trabajo?

                Las noticias se han de pasar siempre por el tamiz de la reflexión y la acción. Las estadísticas no son simplemente estadísticas cuando atañen a las personas.


sábado, 22 de enero de 2022

Aprender... La Puntilla, 23 de enero de 2022

 

Aprender…

 

Desde que empezó todo este circo de la pandemia, en aquel inolvidable 14 de marzo de 2020, como fecha ya enmarcada en la historia, estamos ya próximos a cumplir dos años y no vemos todavía un claro final.

         Por otra parte, haciendo gala de nuestro pragmatismo, nos seguimos preguntando: ¿está sirviendo para algo toda esta convulsión social y moral que agita el mundo y parece no tener fin?

         Creo, honradamente, que ya somos muchos a los que nos está sucediendo un hecho contrastado: pensábamos que nos hallábamos ante una inmejorable ocasión de cambiar muchas cosas, y, sin embargo, vemos que las reticencias al cambio se imponen de diferentes maneras…

         Ni hay diagnósticos concretos, ni hay voluntad e interés en afrontar los problemas más profundos. Seguimos viviendo en una sociedad adormecida, que sueña con alcanzar paraísos inexistentes sin el precio del esfuerzo.

         Mirando a nuestro alrededor puede afirmarse que, pese a que el virus ha agitado algunas cosas, se está imponiendo un reiterado afán de volver a las peores rutinas de siempre.

         Las grandes transformaciones sociales sólo se logran mediante el trabajo y el esfuerzo, y una catástrofe sanitaria, por muy profunda que haya sido, poco puede hacer por sí sola, si no cuenta con el apoyo de una acción social crítica y constructiva, de la mano de personas libres y comprometidas.

         No perdamos la esperanza de que nazca algo nuevo.

        


viernes, 14 de enero de 2022

Cosas... La Puntilla, 16 de enero de 2022

 


Cosas…

       Escribía hace poco la brillante escritora Irene Vallejo que nuestras casas están cada vez más repletas de cosas…y no le falta razón.

         La sociedad de consumo ha ido provocando que cada vez sean más abundantes en los hogares los objetos, la mayoría de ellos inútiles, que van llenando estanterías…

         Y esta ostentación es una muestra más de una sociedad injusta y discriminativa que se permite el gasto inútil y caprichoso, cuando son millones los seres que no tienen siquiera recursos para llevarse a la boca una comida diaria.

         Estamos, ciertamente, en la cultura del deshecho y el desperdicio, pero lo que más asusta es comprobar que lo que acaba en la basura no son solamente esos objetos de los que ya nos hemos cansado, sino también comida y otros enseres que podrían paliar el hambre y la miseria de muchos.

         La visión, esta misma semana, de un grupo de emigrantes africanos desplazados de sus precarias viviendas y pasando una fría noche tirados en una plaza de Badalona es absolutamente indignante y muestra una vez más la insensibilidad de quienes tienen que tomar decisiones… ¿No se pueden hacer las cosas de otra manera?

         O nos ponemos un poco las pilas para mejorar nuestra atención al ser humano, o esta creciente pandemia de anti-humanismo será mucho más grave que las pandemias víricas…  

         Son ya demasiadas cosas en las que estamos tocando fondo…