viernes, 18 de mayo de 2018

La Puntilla - 20 de mayo de 2018 - FARISEISMO


FARISEISMO

Resulta lamentable que algunos términos de la cultura cristiana hayan sido, de alguna manera, marginados y olvidados en nuestra sociedad y en nuestra lenguaje, porque hay conceptos, como el de fariseismo, que cobran hoy plena y vigente actualidad.

Jesús de Nazaret se las tuvo que ver en su tiempo con un grupo social muy característico que respondía al nombre de <fariseos>, y libró contra ellos durísimas batallas dialècticas.

El fariseismo es fácil de definir: es la actitud de aquellos y aquellas que dicen y no hacen, y muestran una palpable contradicción entre su programa de palabra y su realización de obra.

Los fariseos del tiempo de Jesús pensaban que habían alcanzado la perfección y menospreciaban a los demás,mientras que la mayoría de sus actos eran tan débiles como suelen ser los de todos los humanos... 

Exigían a los demás lo que ellos no estaban dispuestos a hacer. Y encima, para justificar muchas de sus acciones, se amparaban en la ley de Dios que, en la mayoría de los casos,  era únicamente su propia ley... 

¿Cuántas similitudes encontramos hoy entre nosotros con la conducta que, según el relato de los evangelios, presentaban los fariseos?

¿Cuántos políticos, gobernantes, jueces, eclesiásticos, y personas instaladas en el poder econòmico y social, amparados en las leyes, o en los mandatos de un Dios a su manera, hay hoy en nuestras ciudades y en nuestros pueblos?

Exigentes, duros, despiadados  e hipercríticos con los demás, y benevolentes y anclados en lnútiles justificaciones con ellos mismos...

No hay realidad que más ensucie una sociedad y una convivencia que el privilegio farisaico de quienes dicen porque pueden decir, y no hacen ni dejan hacer a los demás,porque ellos son la ley... O se creen la ley..

sábado, 12 de mayo de 2018

La Puntilla - 12 de mayo de 2018 - TENACIDAD


TENACIDAD

La filósofa y analista política Susan George, nacida en Norteamérica y ciudadana francesa, escribe:

Todos los avances del pasado, de los cuales hoy nos beneficiamos, fueron conseguidos por personas que empezaron perdiendo...Lucharon y perdieron; volvieron a luchar y volvieron a perder; pero finalmente un día ganaron... Si queremos ser dignos de ellas, tendremos que tener su misma tenacidad...

Hoy necesitamos una pedagogía de la tenacidad. 

El diccionario nos dice: tenacidad: cualidad de aquellos y aquellas que se mantienen firmes en sus decisiones, en sus propósitos y en sus resoluciones... Virtud de aquellos y aquellas que desisten difícilmente de aquello que piensan o que quieren hacer...

Actualmente nos hallamos en momentos de convicciones poco sólidas y profundas y la tenacidad es la verdadera prueba de fuego del crecimiento interior de las personas.

Los sociólogos nos hablan repetidamente de una sociedad líquida, es decir poco sólida, como poco sólidos suelen ser los hechos y las convicciones...

Se dice, también, que nos hallamos ante una sociedad cansada, desesperanzada diría yo, tal vez porque solemos cansarnos antes de tiempo, o por cualquier pequeño fracaso... En la sociedad del éxito no admitimos los fracasos  y, sin embargo, es de los contratiempos de donde más se aprende...

Para ser tenaces es necesario creer en lo que estamos haciendo, y admitir que quizà no lo podremos conseguir sin unirnos a los demás.

Los triunfos y los fracasos son siempre colectivos. Y muchas veces es el cansancio  de los más capaces el que impisibilita el éxito.

La pedagogía de la tenacidad es trabajar la convicción de que si lo que estamos haciendo cuesta, es señal de que tiene valor. Y el auténtico valor no puede equipararse solamente con el precio económico...


viernes, 4 de mayo de 2018

La Puntilla- 6 de mayo de 2018 - Belleza moral


Belleza moral

Las nuevas generaciones de estudiantes universitarios difícilmente habrán oído hablar de aquel gran poeta y catedrático de  Estética de la Universidad de Barcelona que, al entrar en clase, se dirigía a la pizarra y escribía un lema que le había costado la expulsión de la cátedra: no hay estética sin ética, es decir, la belleza de una persona no puede desligarse de su comportamiento ético...

Tal vez hoy me viene a la memoria la persona de José María Valverde, que ése era aquel catedrático, por lo que está pasando en Nicaragua, nación a la que, para su liberación y desde su opción de izquierdas, dedicó Valverde gran parte de sus últimos años de vida.

Aprovecho, pues, para explicar un poco el lema de este notable personaje.

Es sabido que la estética estudia la belleza, y que la belleza suele darse en el esplendor de las formas. Bello es aquello que agrada a la vista. La estética, por lo tanto, tiende a referise a las apariencias, a lo que se capta por los sentidos. Pero el ser humano, que hoy cuida sobremanera las apariencias, no siempre se preocupa de fundamentar esas apariencias. Y aquí es donde entra el papel de la ética.

>No es oro todo lo que reluce>, dice el refrán, y este dicho corrobora plenamente la afirmación de Valverde. 

¡Cuántos amores fracasados, por ejemplo, por haberse centrado solamente en las apariencias externas de las personas, y no en sus valores éticos!. 
¡Cuánta inconsistencia ética en políticos y gestores públicos con apariencia estética de grandes gestores del pueblo!

La belleza moral va mucho más allá de la belleza de pura apariencia. 
Estética y ética han de ser coherentes. 
Blanquear un sepulcro no esconde la podredumbre de su interior. 
La hipocresía es la antítesis de la verdadera belleza.



sábado, 28 de abril de 2018

La Puntilla - 29 de abril de 2018 - CAPACIDAD


CAPACIDAD

En mi primera lectura de hoy acude a mi mente un pensamiento: <los políticos, y los dirigentes, en general, no basta con que no sean corruptos o estúpidos, sino que también es muy necesario que sean capaces...>

Y me pongo a reflexionar sobre este tema de la capacidad. Acudo al diccionario y me dice que capacidad es tener talento o cualidades para algo...

Pero ahondemos un poco más.

La capacidad se compone de tres elementos básicos: talento, motivación y actitud

El talento es la capacidad de análisis, la capacidad de razonar, palabra que nos remite a barajar razones, y no sólo emociones o sentimientos.

La motivación, como su nombre indica, es el por qué y el para qué que orienta nuestras decisiones y nuestras conductas.

Y la actitud tiene mucho que ver con nuestra valoración ética y nuestra predisposición de dominio o de servicio, de buscar el propio interès, o de favorecer el bien colectivo.

Ser capaces de analizar la realidad que nos rodea significa involucrarse en una permanente actitud de servicio y de diálogo, y el verdadero y auténtico diálogo es el que habla no sólo con personas que piensan lo mismo que nosotros, sino con las que piensan de manera diferente.

Cuando tantas veces se habla hoy de una sociedad de pensamiento líquido (en contraposición al pensamiento sólido) es más necesario que nunca que existan dirigentes capaces, con talento, motivaciones y actitudes habitadas por la ética del servicio y la solidaridad.

Pensémoslo.


viernes, 20 de abril de 2018

La Puntilla - 22 de abril de 2018 - Prejuicios


Prejuicios

Una de las características que definen un colectivo liberado y liberador es la ausencia de prejucios por parte de sus miembros.

De hecho, hoy son cada día más abundantes los grupos que presumen de actuar sin prejuicios.

Sin embargo, siempre se ha dicho que con los prejuicios pasa lo mismo que con la energía, y es que se transforman, pero difícilmente se destruyen.

¿Estamos hoy, en general, libres de prejuicios? ¿Qué es, en definitiva, un prejuicio? 
     
La misma palabra lo indica de manera muy expresiva: es la actitud de establecer conclusiones antes de poseer un conocimiento fundado del asunto que se juzga, y mantenerlas obstinadamente frente a posibles pruebas en contra.

Curiosamente hoy este tema de los prejuicios se formula de una manera un poco diferente, pero que coincide en el fondo. Todo consiste en construirse un relato sobre un hecho y no admitir nada que pueda obstaculizar el relato que se ha fabricado... Es aquello que algunos malos periodistas expresan: no dejes que la realidad te estropee un buen titular...

El prejuicio es señal de una cómoda economía mental: es el proceso de intentar reducir la realidad a unos cuantos conceptos que puedan facilitar su posible comprensión. Es el ideario convertido en argumentario....

Las personas que actúan con prejuicios no dudan en dar por ciertas y totalmente seguras afirmaciones para las que carecen de una base adecuada, y, además, las defienden de manera pertinaz y apasionada.

¡Cuán necesaria es hoy la prudencia intelectual y la honestidad ètica para no seguir destrozando la verdad!


viernes, 13 de abril de 2018

La Puntilla 15 de abril de 2018- Miradas a la realidad


Miradas a la realidad

Cuántas veces algunas personas nos habrán preguntado <¿y usted qué piensa sobre lo que está pasando?>

Y no me refiero solamente al hecho concreto socio-político que ocupe en cada momento la primera plana de la actualidad, sino al interés que algunos muestran en saber cómo ven los demás la realidad cotidiana que nos rodea. 

Hay, en ocasiones, un excesivo deseo de saber qué piensan los demás, como si esta actitud se debiera al hecho de <así yo me ahorro de decir lo que pienso...>

Frente a la realidad de los hechos todos tenemos ojos, razón, corazón, emociones y sentimientos para poder juzgarlos y valorarlos. Y lengua para decirlo.

Y, naturalmente, lo que es todavía más importante es la predisposición interior con que afrontamos esas miradas sobre la realidad.

Lo diré brevemente: no ven igual, por ejemplo, la realidad de los hechos un pensador, un creyente, un poeta, o un místico...

¿Qué miradas son hoy las que prevalecen?  Piense cada uno desde qué óptica analiza cada día lo que está pasando.

Es obvio que las miradas desde el resentimiento, la venganza, los prejuicios, la prepotencia y la falta de respeto a las personas son perniciosas para la buena salud de la sociedad. 

Y así nos va.

viernes, 6 de abril de 2018

La Puntilla - 8 de abril de 2018 - CAMINOS DE DIÁLOGO



CAMINOS DE DIÁLOGO

La palabra diálogo es, sin duda, una de las palabras más aireadas y, a la vez, una de las más vacías de su auténtico contenido.

Una definición descriptiva podría sintetizarla como un esfuerzo de aproximación entre personas en orden a una mayor comunión...

La unión se verifica por la comunicación, que tiende a hacer común todo lo que cada uno puede compartir.

Pero el diálogo es difícil porque exige unas bases que son imprecindibles para que realmente se pueda producir. 

Fundamentalmente, tres: 

– un esfuerzo común de búsqueda (sin pre-juicios ni condicionantes)

– un profundo respeto a la verdad objetiva, evitando tres posibles errores contra la verdad: su desconocimiento, la pretensión de la poseerla en exclusiva y su traición interesada.

– y, finalmente, la empatía como actitud ante el otro, que es ponerse a su altura para poderle entender e igualarse con él.

El diálogo exige, por ambas partes, hablar con pasión, pero también con inteligencia y respeto. Quien traiciona valores éticos y estéticos cae en una vulgaridad que le define por sí misma.

La altivez, la agresividad y la provocación son formas que impiden el diálogo y manifiestan la inseguridad de quien teme perder algo que no desea poner en cuestión.

Razonar no es necesariamente tener razón, sino poner sobre la mesa los posibles cimientos que afiancen una verdad.

Trabajemos más los caminos del diálogo.