sábado, 2 de abril de 2022

Acogida - La Puntilla, 3 de abril de 2022

 

Acogida

         La forzosa huida de sus casas de más de 10 millones de ucranianos, a causa de la injusta invasión rusa, ha suscitado una espectacular explosión de acogida de personas en situaciones difíciles.

         En concreto, la acogida de 2,3 millones de ucranianos en Polonia, Eslovenia y Hungría, y de unos 30.000 en España, que pueden llegar hasta 70.000, ha vuelto a hacer aflorar una dimensión esperanzadora sobre el estado de salud de una sociedad tan deficiente en otros muchos aspectos.

         Escojo este tema porque es, sin duda, una de las pocas noticias relevantes que nos está aportando esta incierta post pandemia en que nos hallamos inmersos.

         Esta situación, sin embargo, no nos puede traer una alegría completa, porque en los temas de acogida queda todavía mucho por hacer; y piénsese, por ejemplo, que en el caso de tantos seres humanos que tienen que huir también de las situaciones de sus países, el trato ha sido igualitario con el dispensado a los ucranianos. Por ejemplo con los africanos, sirios, afganos y tantos otros.

         Bien está que el avance de las tecnologías digitales esté revolucionando el mundo de las comunicaciones o que nos preocupemos seriamente por el cambio climático y el respeto a la naturaleza, pero no podemos perder de vista que por encima de todo están las personas y todo cuanto se ponga a su servicio.

         Los cambios económicos y socioculturales tienen que ponerse, ante todo, a disposición de una mejor vida para todos. Porque sólo así podremos contemplar el siglo XXI como un auténtico cambio de época.


sábado, 26 de marzo de 2022

Conocimientos - La Puntilla, 26 de marzo de 2022

 

Conocimientos

A primera vista podría parecer que todo conocimiento es útil para aprender, y hay quienes se precian de tener como eslogan vital el dicho de no te acostarás sin saber algo más…

Esto, sin embargo, no siempre es así, y me gustaría reflexionar hoy sobre una cantidad de conocimientos que resultan prácticamente inútiles y que incluso no vale la pena perder tiempo en adquirirlos ni cultivarlos…

Por ejemplo:

–todos aquellos que provocan más emociones fugaces que no decisiones útiles;

–los que se limitan a ser chafarderías de personajes de las mal llamadas revistas del corazón;

–los que son prácticamente banales y superficiales en relación a las conductas de las personas;

–aquellos que tienen como denominador común la ignorancia del pasado, el origen y la cultura de las personas;

–los que pretenden ser utilizados como tapadera de la imagen y la incultura de la conducta de las personas;

–todos los supuestos conocimientos que pretenden ignorar o tapar los distintos errores de las personas…

La lista podría alargarse, y qué gran verdad es la que afirma que la gran soberanía del ser humano, mujer u hombre, radica en la dimensión de  sus conocimientos…

Dimensión más profunda que extensa.


sábado, 19 de marzo de 2022

Reinventar - La Puntilla, 20 de marzo 2022

 

Reinventar


        Cuando alboreó el año 2000 se puso de moda decir que más que entrar en una época de cambio, entrábamos en un cambio de época… El juego de palabras era ingenioso, pero lo cierto es que con la inesperada pandemia el verdadero cambio de época parece que se ha empezado a vivir ahora y da la sensación de que es ahora más que nunca cuando nos toca reinventar muchas cosas…

         Los síntomas sociales no paran de ponernos en situaciones que han de merecer nuestra atención y ponernos en disposición de reinventar muchas situaciones

         Por ejemplo:

         –cada vez se ve más clara la necesidad de cambiar las fuentes de energía para salvaguardar el planeta, pero seguimos dependiendo del gas y la electricidad y hay países que continúan acogiéndose a las centrales nucleares…

         –suspiramos por un mundo en paz y, sin embargo, la situación planteada en Ucrania y otros muchos frentes muestra que la guerra y la violencia siguen sacando a la luz lo peor de los seres humanos, a la vez que las naciones no cesan de armarse continuamente…

         –abogamos por la igualdad entre hombres y mujeres, pero aún es muy poco lo que se avanza y siguen muy vigentes las desigualdades en todos los órdenes

         –nos sentimos orgullosos de los avances en las nuevas tecnologías, pero no somos capaces de mostrarnos críticos ante algunos de sus efectos perniciosos para la convivencia

         –pensábamos que la pandemia del coronavirus nos había enfrentado a la fragilidad del ser humano para hacernos más solidarios unos con otros, pero seguimos fomentando un mundo más vez más insolidario y deshumanizado.

         El panorama no es muy alentador y está claro que nos enfrentamos a muchas situaciones que solicitan nuestro mejor ingenio y disposición para intentar cambiarlas.

               Reinventemos

 

 


viernes, 11 de marzo de 2022

La utopía hippie - La Puntilla, 13 de marzo de 2022

 

La utopía hippie

         La muerte, el pasado 6 de marzo, del cantante y escritor catalán Pau Riba, figura señera del sueño hippie, vivido intensamente por él en Formentera y mantenido a lo largo de su vida, ha evocado de nuevo en los medios de comunicación este movimiento contracultural nacido en Estado Unidos en la década de los años 60 del siglo pasado.

         Es cierto que lo que era, en su nacimiento, un intento alternativo de enfrentarse a la sociedad, con posturas pacifistas y críticas ante las estructuras sociales predominantes, fue derivando hacia modos de vida anecdóticos y superficiales, muy alejados de la utopía primitiva.

         Por eso, y por si hay jóvenes hoy que, más allá de manifestar su hipismo en la manera de vestir o en el consumo de drogas, quieren adentrarse en la profundidad de la filosofía alternativa, quiero recordar algunos de los grandes valores de la filosofía hippie que sería necesario recuperar hoy en nuestra sociedad. Por ejemplo:

–El rechazo del fatalismo y la decepción para ir a la búsqueda del idealismo necesario que nos lleve a preguntarnos cómo deseamos vivir, cuál es nuestra manera ideal de vida y qué debemos hacer para conseguirlo

–La apuesta por la filosofía del tener menos para ser más, ejerciendo de esta manera la rebelión contra una sociedad del consumo por el consumo

–La vuelta a una vida sencilla en la distribución del tiempo, para saborear, por ejemplo, que un paseo por el campo o junto al mar nos pueden hacer más felices que muchas horas pegados a los móviles o a Internet…

–Y una gran apuesta por la paz interior. El lema de los hippies era amor, paz y armonía… Hoy las personas sufrimos, en general, una permanente presión social que nos lleva a estar en permanente pugna con los demás. Rechazamos las contiendas bélicas y, sin embargo, no abordamos nuestra propia paz. Y así nos va.

 Tenemos, pues, algo que aprender de la filosofía hippie de la vida, más allá de sus  controvertidos puntos discutibles. Al menos hicieron algo por cambiar un mundo que no les gustaba.

 


viernes, 4 de marzo de 2022

Solidaridad - La Puntilla, 5 de marzo de 2022

 

Solidaridad

        Alguien afirmará, tal vez, que la gran solidaridad mostrada hacia el pueblo de Ucrania, frente al injusto atropello por parte de las fuerzas rusas, no deja de ser un parche más que no resuelve el problema global.

         Y no deja ser cierto, pero, al menos, esa generosa reacción hace que se mantenga todavía un poco viva la esperanza en el ser humano.

         Está claro que la observación del estado de la sociedad actual nos sume con frecuencia en una situación de desánimo y depresión. Estamos saliendo todavía de un grave estado de pandemia y nos vemos abocados a una guerra. La salud mental se resiente. ¿Qué le pasa al ser humano? ¿A dónde nos conduce esa cultura del poder y la violencia?

         Por otra parte tendemos con frecuencia a buscar culpables solamente en los otros, en los demás, y no queremos admitir que en las guerras y los enfrentamientos todos ponemos, de alguna manera, nuestra parte, por acción o por omisión…

         ¿Cómo se educa, por ejemplo, en las familias y en las escuelas para la paz?

         Una sociedad en la que unos pocos nadan en la abundancia, mientras que millones de hombres y mujeres agonizan en la miseria, es una sociedad enferma.

         Una sociedad que alienta e impone dictadores y tiranos para obtener beneficios económicos de manera corrupta, es una sociedad enferma.

         Una sociedad que hace del negocio de las armas una de las fuentes más rentables para obtener beneficios, es una sociedad enferma.

         Una sociedad que para lucrarse económicamente provoca guerras que mutilan y matan a miles de inocentes, es una sociedad enferma.

         No a las guerras, y siempre solidarios con los que sufren.

        


sábado, 26 de febrero de 2022

Apuesta por la paz - La Puntilla, 27 de febrero de 2022

 

Apuesta por la paz

 

Suenan de nuevo en el mundo lamentos de guerra y nuestra mente es invitada, una vez más, a pensar y a trabajar por la paz.

La invasión de Ucrania vuelve a poner de relieve cómo es una gran verdad la que afirma que este mundo está gobernado, con frecuencia, por locos que pretenden aprovecharse de los ciegos…

Cuidado, sin embargo, con el armazón de nuestras opiniones sobre lo que está sucediendo, porque no podemos quedarnos con lo que nos puedan aportar los medios de comunicación, tan propicios siempre a tomar partido de manera interesada.

Una meditación profunda sobre lo que sucede ha de situarse más allá del suceso concreto de un dirigente ruso que pretende recuperar por el poder de las armas el imperio de las repúblicas soviéticas...

Por eso, de la mano del gran escritor uruguayo Eduardo Galeano, creo que hay dos puntos de reflexión que nos pueden ayudar en estos momentos:

1) Mientras cada minuto mueren de hambre o de enfermedad curable 10 niños, cada minuto se gastan tres millones de dólares en la industria militar. Las armas exigen guerras y las guerras exigen armas… Mientras dure esta situación la paz es imposible…

2) Los cinco países que tienen derecho de veto en las Naciones Unidas son, precisamente, los mayores productores de armas… ¿Hasta cuándo, pues, la paz del mundo puede estar en manos de los que manejan el gran negocio de la guerra?

Apostemos por una paz auténtica y verdadera.


sábado, 19 de febrero de 2022

Integrismo - La Puntilla, 19 de febrero de 2022

 

Integrismo

       Dice el diccionario: Actitud de ciertos sectores religiosos, ideológicos, culturales y políticos, que defienden la intangibilidad de un sistema.

         Y en lenguaje más común: actitud que se define básicamente por dos elementos fundamentales: negarse a cualquier innovación de todo aquello que no vaya de acuerdo con unas referencias establecidas, y encerrarse en las propias ideas…

         ¿Por qué hablo hoy de este tema? Porque quiero invitar a la reflexión sobre una situación casi patológica que está infectando a la sociedad como un virus más maligno incluso que el que nos ha ocupado en la pandemia.

         Se observa hoy demasiado espíritu sectario y excesiva ausencia y no participación si las cosas no funcionan como uno desea.  Y todo esto no solamente en el mundo de la política y la religión, sino también – y esto es más grave- en el marco de las interrelaciones entre las personas. Hay un excesivo fanatismo doctrinario.

         Se pensó, en su momento, que la denominada democracia iba a traer consigo la superación de intolerancias propias de tiempos políticamente convulsos, pero da la sensación de que algunos – o quizás muchos- quisieran volver a situaciones como las del desdichado siglo diecinueve español, o la larga dictadura postbélica…

         Es necesario, por lo tanto, trabajar por una mayor apertura al pensamiento y al talante más abiertos hacia las personas y hacia las ideas…

         Un repaso por las hemerotecas confirma que no era la situación actual la que predecían los más optimistas sobre el futuro de nuestro país. Algo ha fallado, algo está fallando…